Cita de Roosevelt

"Ningún país, sin importar su riqueza, puede permitirse el derroche de sus recursos humanos. La desmoralización causada por el desempleo masivo es nuestra mayor extravagancia. Moralmente es la mayor amenaza a nuestro orden social" (Franklin Delano Roosevelt)

jueves, 24 de septiembre de 2015

Los desequilibrios catalanes

Villaviciosa de Odón, a 31 de agosto de 2015.

Publicado en el blog Alternativas el 23 de septiembre de 2015

La eterna crisis de la Eurozona tiene una de sus causas en los desequilibrios comerciales que han generado dos Europas: la de los acreedores y la de los deudores. Éstos, menos competitivos, sostienen un déficit comercial frente a aquéllos que muestran robustos superávits a cuya cabeza se encuentra Alemania. Todos los años la economía germana produce bienes y servicios por un valor superior a lo que sus propios ciudadanos, empresas y gobiernos son capaces de consumir. Esa diferencia se valora en 220 mil millones de euros, el 7% de su PIB.


Las reformas introducidas por el gobierno de Gerhard Schröder, que perseguían convertir a Alemania en un país übercompetitivo, consiguieron congelar el crecimiento de los salarios del alemán medio durante cerca de dos décadas. La represión del consumo privado también desincentivó la inversión privada, situación agravada porque el país tiene una de las tasas de inversión pública más bajas entre los de la OCDE. Sólo gracias a un modelo de crecimiento basado en la exportación la economía alemana consiguió mantener el empleo.

Ilustración 1. Evolución de los costes laborales unitarios desde 1999 para varios países seleccionados. Elaboración propia a partir de datos publicados por la OCDE.


La economía real está inextricablemente unida a la economía financiera. Cuando un país exporta más bienes y servicios de los que importa del resto del mundo, la diferencia se tiene que financiar de alguna manera. Por eso, un superávit comercial siempre irá acompañado de un flujo financiero.

El ahorro macroeconómico alemán podía haberse destinado a inversiones dentro del país pero los bancos germanos encontraron más lucrativas las que ofrecía la periferia europea. Parte de la financiación de nuestra burbuja inmobiliaria de principios de siglo provino precisamente del Norte de Europa. Los superávit comerciales alemanes, siguiendo la senda marcada por el flujo de capitales, encontraron su acomodo en los déficits meridionales. De resultas, durante la última década, Alemania ha acumulado una posición financiera neta respecto al resto del mundo gigantesca y que alcanza ya 1,1 billones de euros. El epílogo, en forma de tragedia griega y tragicomedia ibérica, es sobradamente conocido.

Muchos economistas han observado que una de las soluciones a la crisis de la Eurozona pasa, bien por exigir un aumento de la demanda en Alemania que reduzca su dependencia de las exportaciones, bien por unas transferencias de rentas a los países deficitarios que permitan reducir la carga de su deuda. Tarde o temprano una solución de este tipo será necesario pero, por ahora, Merkel y Schäuble prefieren reprochar a sus socios que no hayan hecho “sus deberes”.

Comentando esta situación con un colega, éste me advirtió que la situación de Alemania respecto a la del resto de Europa tiene una cierta analogía con la de Cataluña respecto al resto de España. Cataluña, tiene un importante superávit comercial con el resto de España dentro de la misma zona monetaria. Sin embargo, hay una diferencia crítica: el déficit comercial de la periferia europea se ha financiado con préstamos procedentes del Norte, deudas que han crecido hasta la insostenibilidad; Cataluña financia su superávit comercial con transferencias de rentas. Por consiguiente, el superávit comercial catalán es sostenible. Esas transferencias netas no son otra cosa que la famosa balanza fiscal, motivo de acrimoniosos lamentos de los políticos catalanes.

La relación entre déficit fiscal y comercial se puede demostrar conceptual y empíricamente. Podemos segregar cualquier economía en sectores y construir un balance consolidado para cada uno de ellos. Por ejemplo, podemos distinguir entre un sector exterior; un sector gobierno; y un sector privado, que abarcaría a hogares y empresas. Entre estos sectores se producen unos flujos financieros de tal forma que, si uno consigue un ahorro neto positivo, otro u otros tienen que generar un ahorro neto negativo. Ésta es una identidad contable que fue advertida por economistas postkeynesianos como Wynne Godley. Por tanto, si un territorio mantiene un superávit comercial, otro sector institucional de ese mismo país, ora el privado, ora el público, forzosamente está aportando el ahorro que lo financia[1].

Según el informe Interreg[i] Cataluña exportó en el año 2012 bienes por valor de 43.930 millones de euros al resto de España. A cambió, sus compras del resto de España ascendieron a 25.091 millones, es decir, obtuvo un saldo positivo de 18.839 millones. ¿Quién financia ese saldo comercial? Forzosamente ha de ser el ahorro del sector privado o el del sector público.

El análisis de las balanzas fiscales autonómicas es complejo y genera animadas discusiones metodológicas entre Madrid y Barcelona. Es difícil saber si un determinado gasto del estado corresponde a una región u otra. Por ejemplo, la construcción de una autovía desde Madrid a Barcelona beneficia a Madrid, Castilla y León, Aragón y Cataluña, pero ¿cómo se distribuiría el gasto entre estas cuatro comunidades? Sin entrar en esta interesante discusión metodológica he optado por seleccionar uno de los cálculos que facilita el Ministerio de Hacienda, el llamado saldo fiscal “no neutralizado”.

El Ministerio de Hacienda publica cada cierto tiempo unas estimaciones de estos saldos fiscales por comunidades autónomas. He incluido en la columna (3) de la tabla siguiente el cálculo realizado para el ejercicio 2012. En ese año las administraciones públicas generaron un déficit fiscal por valor de 38,8 mil millones de euros. Sin embargo, en algunas comunidades autónomas, el gasto total del estado fue menor de lo que recaudó, es decir, en ellas las administraciones públicas experimentaron un superávit fiscal. Ésos fueron los casos de Madrid, Cataluña y Baleares.

 Tabla 1. PIB per cápita y balanzas fiscales del ejercicio 2012. Obsérvese que los signos están cambiados en la tabla de forma que un superávit fiscal se muestra con un signo negativo y viceversa. Fuente: Informe sobre la dimensión territorial de la actuación de las Administraciones Públicas, Ejercicio 2012. Ministerio de Hacienda y Administraciones Públicas. Julio de 2015.

Podemos imaginar varios mecanismos por los que una reducción de un superávit fiscal resultaría en un menor superávit comercial.  Supongamos que una región consiguiera menguar el saldo fiscal mediante una reducción de los tipos impositivos en ese territorio sin una reducción equivalente del gasto público. En este caso, la renta disponible de los habitantes de esa región aumentaría y, por consiguiente, también podría hacerlo su consumo. Una mayor parte de la producción de la región no sería destinada a la exportación sino que se quedaría en casa. Pero no podemos asumir necesariamente que la causalidad vaya del saldo fiscal al saldo comercial. Puede ocurrir a la inversa. Una reducción de las exportaciones puede producir una caída de las ventas de las empresas y por tanto un aumento del desempleo. No es difícil entender que estos fenómenos provocarían caídas en la recaudación de impuestos y un aumento del gasto público en concepto de ayudas al desempleo. Lo que es seguro es que, si la brecha fiscal de las regiones superavitarias con el resto de España se cierra, también lo hará la comercial; a no ser que el sector privado estuviera dispuesto a aumentar su ahorro.

Una reducción del superávit fiscal podría ser negativo si se asocia con una caída de las exportaciones que no se viera compensada con un aumento equivalente de la demanda dentro de la región. Los políticos nacionalistas catalanes podrían llevarse un chasco si, prometiendo el fin del superávit fiscal, consiguieran un aumento del desempleo en Cataluña en lugar de una mejora en los niveles de vida. No sería raro que así ocurriera pues los aumentos de renta disponible no se trasladan en su integridad al consumo y los políticos podrían decidir no aumentar el gasto público en la medida suficiente como para compensar la caída en la demanda efectiva. Podría ocurrir que un aumento de la renta disponible de los catalanes llevara a un aumento inicial del ahorro y que, por tanto, la caída de las exportaciones fuera mayor que el aumento del consumo de los hogares y el gasto público. La consecuencia podría ser que los empresarios decidieran reducir la inversión, la producción y el empleo al año siguiente.

La queja nacionalista sobre las balanzas fiscales no está exenta de justificación. Frente a la visión mercantilista que hoy impera, hay que reconocer que las exportaciones son un coste y las importaciones un beneficio. Imaginemos a unos trabajadores que han pasado horas montando un coche en su planta de Badalona para destinarlo a la exportación a Sevilla. ¿Qué ha recibido a cambio Cataluña? En términos reales nada; ese automóvil exportado es la contrapartida a una transferencia fiscal. En cambio, la región importadora está disfrutando de un excelente vehículo sin haber dedicado recursos a su producción.  Desde ese punto de vista cabe concluir que lo deseable es que ese doble superávit interregional —fiscal y comercial— se cerrara con el tiempo. El reto está en conseguirlo sin dejar a los trabajadores catalanes y madrileños en el paro.

En un país con un elevado grado de integración económica la peor manera de cerrarlo es reduciendo las exportaciones de bienes y servicios catalanes. Parece más inteligente aumentar el nivel de vida de los catalanes por otra vía que no sea una mera reducción de sus transferencias netas al resto de España vía impuestos. Para este propósito habría que conseguir una convergencia real de los niveles de vida en todo el estado recurriendo a un instrumento de política económica abandonado desde que el neoliberalismo impuso su dominio ideológico: me refiero a la política industrial. Una política de desarrollo industrial de las regiones más atrasadas aumentaría sus niveles de rentas, una reducción de su déficit fiscal y un aumento de sus exportaciones a Cataluña y Madrid. Entonces los ciudadanos de estas comunidades autónomas experimentarían una mejoría de sus niveles de vida gracias al consumo de bienes y servicios producidos en otras partes de España.


Las economías que basan su crecimiento en un superávit comercial están introduciendo un sesgo deflacionista en la economía mundial. La razón es que sus socios, que padecen prolongados déficits comerciales, acaban acumulando fuertes niveles de endeudamiento. Cuando estos se tornan insostenibles deben soportar el coste de la corrección ya sea reduciendo sus déficits fiscales, ya sea devaluando sus monedas. Cuando un país no puede devaluar su moneda el peso del ajuste recae aún más pesadamente sobre los presupuestos públicos. Una política más solidaria llevaría a las naciones superavitarias a compartir el coste del ajuste aumentando su gasto público o incentivando la demanda privada. Esto facilitaría a los países con problemas de balanza de pagos afrontar el ajuste y, de paso, mejoraría el nivel de vida de los ciudadanos de todos los países. La economía no es un juego suma cero.




[1]. Una de las ecuaciones más hermosas de la economía es

(S-I)+(T-G)+(M-X)=0.

La ecuación es muy sencilla de comprender. Primero entendamos lo que significan los símbolos usados en la ecuación. “S” (inicial del inglés “Savings”), es el ahorro del sector privado, es decir, lo que le queda al sector privado de su renta después de emplear pare de ella en consumo. “I” significa inversión de los empresarios —compras de maquinaria y otro equipamiento y aumentos de las existencias en sus almacenes. “T” (inicial del inglés “Taxes”) representa los ingresos fiscales del gobierno y “G” el gasto público. “M” representa las importaciones y “X” las exportaciones.

La expresión (S-I) dice que el ahorro neto del sector privado, una vez deducidas las inversiones, deja un residuo que es la capacidad o necesidad de financiación que tienen hogares y empresas respecto a otros sectores. Si el ahorro es mayor que la inversión, el sector privado estará dando préstamos al gobierno o al resto del mundo. La expresión (T-G), los impuestos menos los gastos, no es más que el déficit o el superávit del estado. Si el gobierno tiene déficit estará emitiendo deuda pública que los otros sectores habrán aceptado como un instrumento de colocación de su ahorro positivo neto. Finalmente (M-X) es el saldo comercial con el resto del mundo. Si el resto del mundo nos vende más mercancías de las que le compramos, es decir, si M>X, entonces estaremos recibiendo préstamos del extranjero; y viceversa. Por identidad contable los saldos netos de cada sector tienen que sumar cero.





[i] Informe trimestral sobre el comercio interregional de España. Intereg. http://www.c-intereg.es/informe_trimestral_cintereg_12_2013.pdf

martes, 8 de septiembre de 2015

Presentación de Warren Mosler en Madrid


Visita de Warren Mosler a Madrid. MOSLER TOUR 2015

COMUNICADO DE PRENSA – VIAJE DE MOSLER A ESPAÑA 2015


Warren Mosler es un economista estadounidense y el padre fundador de la Teoría Monetaria Moderna (MMT), una escuela de pensamiento económico que explica el funcionamiento del sistema monetario moderno y que disiente tanto de la Teoría Económica Clásica como de la Keynesiana estándar.
  
La extensa experiencia de Mosler como operador privilegiado dentro del mundo financiero le ha permitido adquirir una comprensión profunda de cómo operan el sistema bancario y los bancos centrales, qué es el dinero y cómo se crea. CNBC lo ha bautizado como "Una de las mentes más brillantes de las finanzas" y se le atribuye la formulación de la Ley de Mosler que dice, "No existe crisis financiera, por profunda que sea, de la que no pueda ocuparse un ajuste fiscal suficientemente amplio"

Durante los últimos veinte años, el Sr. Mosler se ha integrado en la comunidad académica, publicando numerosos artículos en revistas económicas, periódicos y revistas, y haciendo presentaciones en conferencias por todo el mundo. El documento “Soft Currency Economics”, que publicó Mosler en 1993, se considera el origen de la escuela de la "Teoría Monetaria Moderna" (TMM) que ha despertado un interés considerable en las corrientes de opinón dominantes a raíz de la crisis financiera mundial. Su libro de 2010, " LOS SIETE FRAUDES INOCENTES CAPITALES DE LA POLÍTICA ECONÓMICA", es una guía no técnica sobre el funcionamiento real del sistema monetario que ha expuesto algunos de los errores conceptuales más habituales. El libro ha sido traducido al italiano, polaco y español. Mosler ha desarrrollado una actividad intensa en Italia, donde ha trabajado como profesor visitante de Economía en las universidades de Bérgamo y Trento. A través de numerosas presentaciones e intervenciones con académicos, periodistas y políticos la TMM ha entrado en el debate político de Italia.

Con el propósito de traer la TMM al centro del debate político en España, APEEP, EFC y ATTAC tienen el orgullo de anunciar que acogerán al Sr. Mosler durante la presentación de la versión española de su libro "LOS SIETE FRAUDES INOCENTES CAPITALES DE LA POLÍTICA ECONÓMICA". Durante una semana realizará una ronda por España empezando con una presentación en Madrid el 14 de septiembre en la Fundación Diario Madrid (Calle Larra 14 a las 19:00); en Valencia el día 15 de septiembre, en el Aula Magna del Centro Cultural  La Nau de la Universidad de Valencia (Calle de la Universitat 2 a las 19:00); y en Vila-real (Castelló) el 17 de septiembre en la Universidad de la UNED (Arrabal del Carmen, 82  a las 19:00).


Acerca de Warren Mosler:
Warren Mosler es un consumado empresario y profesional de las finanzas que ha dedicado los últimos 40 años a prestar servicios financieros avanzados a clientes institucionales y a adquirir una perspectiva privilegiada de las operaciones monetarias. Ha sido pionero en el diseño de diversas estrategias de inversión de renta fija: en 1986 creó el ‘swap de hipotecas’ y en 1996 estructuró la mayor operación de futuros cerrada en Japón hasta la fecha (más de $ 20.000 millones en valor nocional). Actualmente está entregado a la actividad de educar a la gente sobre la Economía y el funcionamiento interno de la política monetaria y fiscal.

Mosler es cofundador e Investigador Asociado Distinguido del Centro para el Pleno Empleo y Estabilidad de Precios de la Universidad de Missouri en Kansas City; investigador asociado en el Centro para el Pleno Empleo y la Equidad de la Universidad de Newcastle, Australia; y ha sido galardonado con un doctorado honoris causa por la Universidad Franklin en Lugano, Suiza, por una vida entregada a la Economía.

Acerca de APEEP:
La Asociación para el Pleno Empleo y la Estabilidad de Precios, es una organización sin ánimo de lucro que se dedica a sensibilizar y a difundir la Teoría Monetaria Moderna entre el público español. APEEP cree que el pleno empleo y la estabilidad de precios serían alcanzables si se llevaran a cabo políticas económicas consistentes con el marco conceptual de la TMM. La crisis económica actual en la Eurozona pone de relieve la necesidad de un abordaje poskeynesiano y desde la TMM de las políticas públicas.




Acerca de EFC:
Economistas Frente a la Crisis (EFC) es una organización progresista, plural y no partidista integrada por más de 130 economistas profesionales con la vocación de analizar la actual crisis económica y de promover alternativas de política económica democrátrica para España y para la Unión Europea. Sus áreas de interés principales son el mercado de trabajo, el mercado de la energía y la gobernanza económica de la Unión Europea y de los mercados financieros.

Acerca de ATTAC:
El movimiento internacional ATTAC nació en 1998 en Francia como grupo de presión a favor de la introducción de una tasa a las transacciones financieras internacionales (conocida popularmente como Tasa Tobin), que permitiera restringir la volatilidad de los mercados de capitales especulativos. Esta organización, presente en 38 países denuncia que la globalización ha construido su propio “Estado”, con su aparato, redes de influencia y medios, de acción completamente independientes de la sociedad, y que actúa desestructurando las economías nacionales, despreciando los principios democráticos, presionando a los estados, exigiendo más y más beneficios; todo ello aumentando las desigualdades sociales.




PRESS RELEASE – MOSLER SPAIN TOUR SEPTEMBER 2015


Warren Mosler is an American economist and the founding father of Modern Monetary Theory (MMT), a school of economic thinking that breaks from both classical and standard Keynesian economics as it explains the workings of the modern monetary system.
  
Mosler’s extensive background as an insider in finance has led him to his understanding of how the banking system and Central Banks operate, what money is, and how it is created. He has been called “One of the brightest minds in finance” by CNBC and is attributed with creating Mosler’s law that states, “there is no financial crisis so deep that a sufficiently large fiscal adjustment cannot deal with it.”

For the last twenty years, Mr. Mosler has been deeply involved in the academic community, publishing numerous articles in economic journals, newspapers and periodicals, and giving presentations at conferences around the globe. Mr. Mosler's 1993 paper, Soft Currency Economics, is considered the origin of the "Modern Monetary Theory" (MMT) school of thought, and has received considerable mainstream attention in the aftermath of the Global Financial Crisis. His 2010 book  “The Seven Deadly Innocent Frauds of Economic Policy” is a non-technical guide to the actual workings of the monetary system that exposes the most commonly held misconceptions. The book has been translated into Italian, Polish, and Spanish. Mosler has been particularly active in Italy, where he served as a visiting professor of economics at the Universities of Bergamo and Trento. Through numerous presentations and interventions with academics, journalists, and politicians MMT has entered the political debate in Italy.

In an effort to bring MMT into the political debate in Spain, APEEP, EFC and ATTAC are proud to announce that we will be hosting Mr. Mosler for his presentation of the Spanish translation of his  book “The Seven Deadly Innocent Frauds of Economic Policy” during a one-week tour through Spain, starting with a presentation in Madrid, on the 14th of September at Fundación Diario Madrid (7:00 PM Calle Larra 14); Valencia on the 15th of September at Aula Magna del Centre Cultural La Nau, Universitat de València (Calle de la Universitat 2 at  7:00 PM); and, Vila-real on the 17th of September at UNED University (Arrabal del Carmen, 82  at 7:00 PM).


About Warren Mosler:
An accomplished entrepreneur and financial professional, Warren Mosler has spent the past 40 years providing advanced financial services to large institutional accounts and gaining an insider’s knowledge of monetary operations. He has pioneered numerous fixed income investment strategies, originated the 'mortgage swap' in 1986 and in 1996 orchestrated the largest futures delivery to date (over $20 billion notional) in Japan. Today, he spends his time educating people on economics and the inner workings of monetary and fiscal policy.

Mosler is a Co-Founder and Distinguished Research Associate of The Center for Full Employment And Price Stability at the University of Missouri in Kansas City; an Associate Fellow at the Center for Full Employment and Equity at the University of Newcastle, Australia; and he has been awarded an honorary Phd from Franklin University in Lugano, Switzerland for his lifetime work in economics.

About APEEP:
Asociación Para el Pleno Empleo y la Estabilidad de Precios (APEEP), or Association for Full Employment and Price Stability in Spanish, is a non-profit organization that is devoted to raising awareness and disseminating Modern Monetary Theory amongst the Spanish public. APEEP believes that full employment and price stability are compatible if public policy is conducted within and MMT framework. The current economic crisis within the Eurozone highlights the need for a Postkeynesian and MMT approach to public policy.

About EFC:
Economistas Frente a la Crisis (Economists confronting the Crisis or EFC) is a progressive, plural and non-partisan association of more than 130 professional economists aimed to analyze the current economic crisis and to promote democratic economic policy alternatives for Spain and for the European Union. Focus areas are labor market, energy market, European Union economic governance and financial markets.



About ATTAC:
The international movement ATTAC was founded in 1998 in France as a lobby group in favor of introducing a tax on international financial transactions (popularly known as the Tobin Tax), that would restrict the volatility of speculative capital markets. Present in 38 countries, this organization denounces that globalization has built its own "state" with an apparatus, networks of influence and means of action completely independent of society, that acts by breaking down the structures of national economies disregarding democratic principles, pressuring states and demanding ever higher profits; all of which result in  increasing social inequalities. "


jueves, 23 de julio de 2015

El sesgo neoliberal de la Comisión Europea

Villaviciosa de Odón a 22 de julio de 2015

Recientemente estuve revisando la serie de encuestas del Eurobarómetro que la UE prepara semestralmente para estudiar la evolución del apoyo popular a la moneda común. La serie puede encontrarse en el siguiente vínculo.

http://ec.europa.eu/public_opinion/archives/eb_arch_en.htm

No me ha sorprendido ver que, en general, la sociedad española sigue considerando mayoritariamente que el Euro es positivo para la economía española. Los políticos y los medios practican un europapanatismo irreconducible (feliz adjetivo utilizado recientemente por el político cántabro Revilla refiriéndose a una conversación con el Rey). Difícilmente podía la opinión disentir de las instrucciones recibidas desde la élite. Sin embargo, muchos deben ser ya los que sospechan que algo ha tenido que ver la mayor crisis económica de nuestra historia con la moneda común pues hace unos años los "euroescépticos" no pasaban del 20% y hoy son ya en torno a un tercio de la población.


Fuente: elaboración propia a partir de datos del Eurobarómetro

Al repasar la secuencia de encuestas me ha llamado la atención el sesgo ideológico de las mismas. Muchas preguntas reconducen al encuestado a dar respuestas que vendrían a apoyar la agenda neoliberal de privatizaciones, reducciones del gasto público, reformas estructurales, recorte de pensiones, etc... Para este propósito algunas preguntas ya van orientando previamente al encuestado. En otros casos la propia formulación de la cuestión encierra premisas que se derivan de la doctrina neoliberal y que se asume que el encuestado compartirá.

No digo que este adoctrinamiento sea necesariamente intencionado. En las últimas décadas la preeminencia ideológica del neoliberalismo ha sido tal que es posible que los propios encuestadores estuvieran formulando preguntas políticamente correctas dentro del dogma de forma inconsciente.

He aquí algunos ejemplos. Tomen, por ejemplo, el informe completo de la encuesta de octubre-noviembre de 2005 Full Report y vayan a la página 37 del anexo con las preguntas. Se encontrarán con la siguiente pregunta:
“The single market increased competition in a number of domains such as transport, telecommunication services, banking and insurance services. In general, would you say that this has a … effect? (M) (el mercado único incrementó la competencia en unos cuantos dominios tales como el transporte, los servicios de telecomunicaciones, la banca y los seguros. En general, ¿diría que esto ha tenido un efecto....?)"
Las posibles respuestas eran: muy positivo, bastante positivo, bastante negativo y muy negativo. Pero ¿se dan Vds. cuenta de que la premisa, que el encuestador asume que es cierta, quizás sea falsa?. Porque, en mi opinión, lo que se ha hecho es sustituir algunos monopolios públicos por oligopolios privados (capitalismo de amiguetes) y francamente me parece muy dudoso que hayamos experimentado un aumento de la competencia en la banca. Sin embargo, no se le deja al encuestado pensar por si mismo y se le presenta el hecho consumado de que el mercado único ha aumentado la competencia, ergo, las reformas estructurales solo pueden ser positivas.

Otro ejemplo. Tomemos la página 39 del anexo con las preguntas, donde la QA60 previamente le mete el miedo al entrevistado en el cuerpo sobre el futuro del sistema de pensiones:

"En el momento actual, cuando piensa en el futuro de las pensiones, ¿tiene Vd. mucha confianza, bastante confianza, poca confianza, ninguna confianza?"

Inmediatamente el encuestado puede pensar "Ah, ¿pero está en duda el futuro de las pensiones." Una vez preparado el terreno viene lo peor, la pregunta QA61:

"Si tuviera que legir entre las siguientes posibilidades dirigidas a garantizar la financiación del sistema de pensiones en (SU PAÍS), ¿cual sería la más aceptable para Vd? (Se le instruía al encuestador para que leyera solo las tres primeras respuestas).


1) Trabajar y aportar más tiempo.
2) Mantener la edad de jubilación e incrementar sus contribuciones a la seguridad social.
3) Mantener la edad de jubilación actual y resignarse a aceptar menos (pensión, claro).
4) Ninguna de estas (respuesta espontánea).
5) Una combinación de las tres (respuesta espontánea).
6) No sabe."
Y digo yo ¿por qué no incluyen la pregunta "dejar el sistema en paz porque es perfectamente sostenible, aunque Vds. están intentando engañar a la opinión pública para que renuncie a sus derechos?". Descarada manipulación es además que solo se le leyeran al encuestado las tres primeras preguntas. ¡A ver si hay algún iluminado que se atreve a optar por la respuesta 4!

Más ejemplos. Para reforzar el mensaje de la importancia de la competitividad no faltan preguntas comparando el Euroimperio con las potencias rivales.

"¿Diría que la economía europea tiene un rendimiento mejor, peor o igual que el de (EE.UU, Japón, China)?
A lo que uno debería responder me da igual. Lo que quiero es que no me sigan arruinando la vida con la excusa de la competitividad.

En otro descarado intento de culpabilizar al trabajador de la baja productividad de la economía europea aparece otra pregunta con intención:

"¿A cual de las siguientes afirmaciones daría prioridad para mejorar el rendimiento de la economía europea? (M)
Incrementar el número de horas de trabajo legales.
Mejorar la educación y la formación profesional.
Invertir en investigación y desarrollo.
Facilitar la creación de compañías.
Mejorar la eficiencia energética.
Invertir en infraestructuras públicas."
¿Y si dejáramos de preocuparnos tanto por la productividad? La evidencia sugiere que la economía europea ya es bastante productiva. Si siguen destrozando la demanda y el consumo metiéndole miedo en el cuerpo al consumidor quizás los empresarios dejen de invertir, los trabajadores perderán sus empleos, perderán sus habilidades laborales y entonces sí que tendremos un problema de productividad.

sábado, 18 de julio de 2015

La estadística del día: política de cohesión europea

Por motivos que se me escapan la Comisión Europea mantiene una página web sobre políticas de cohesión. Quizás sea un despiste de algún burócrata porque solo sirve para recoger datos que deslegitiman la acción de la UE en el objetivo de lograr la convergencia entre las regiones europeas. Según proclaman en su página web

Through Cohesion Policy funding, the EU invests approximately €50 billion each year in economic development at the national and regional level (around 34% of the total EU budget). These investments are designed to help Member States and regions reach the Europe 2020 goals of smart, sustainable and inclusive growth.
Traducido al castellano dice:

Mediante la financiación de la Política de Cohesión, la UE invierte aproximadamente 50 mil millones de euros cada año en desarrollo económico a nivel nacional y regional (aproximadamente el 34% del presupuesto de la UE). Estas inversiones se han diseñado para ayudar a que los Estados Miembro regiones alcancen los objetivos de Europa 2020 de crecimiento inteligente e inclusivo.
Parecería que ni crecimiento, ni inteligente, ni inclusivo. Es lo que tiene mantener una fe dogmática en el neoliberalismo y no enmendalla. Mejor se ahorran los 50 mil millones de euros ¿no?

Por si acaso, antes de que la CE decida suprimir la página web, retengamos un par de gráficos que figuran en esta web y que resumen muy bien los resultados conseguidos.

El primer gráfico muestra la evolución de las tasas de desempleo a nivel regional.


El segundo gráfico muestra cómo ha variado el PIB regional medido en paridad de poder adquisitivo. Tampoco parece haber sido muy exitosa la política europea en este rubro:


domingo, 12 de julio de 2015

Puerto Rico debe crear su propia moneda

Villaviciosa de Odón a 12 de julio de 2015

Mientras los europeos andamos entretenidos con el culebrón griego poca atención hemos prestado a lo que está ocurriendo en Puerto Rico, el estado libre asociado a los Estados Unidos de América. Esa nación permanece en un limbo jurídico pues, aunque sus habitantes disfrutan de ciudadanía estadounidense, no eligen representantes al Congreso y Senado de EEUU con derecho voto. Si bien pagan algunos impuestos federales y contribuyen a la Seguridad Social, lo que les da derecho a una pensión de jubilación, están exentos del impuesto sobre la renta. Más importante es saber que Puerto Rico es usuario del dólar de los EE.UU. En esto se parece mucho a los estados del Sur de Europa: usuarios de otra moneda que no emiten, el euro.

Recientemente el gobernador de la isla, Alejandro García Padilla, ha anunciado que la deuda de la isla es impagable y que el gobierno es insolvente. Al parecer la isla ha acumulado una deuda de 70 mil millones de dólares USA, equivalente al 68% de su producto interior bruto.  Las agencias de calificación ya la han rebajado a la categoría de bono basura, como en el caso de la griega.



No he investigado las causas que han llevado a una administración sin soberanía monetaria a emitir tanta cantidad de deuda. Lo que sí puedo afirmar, desde la perspectiva de la Teoría Moderna del Dinero, es que un país que se endeuda en una moneda de la que no es emisor, puede caer en una situación de insolvencia. La razón es que para atender al servicio de la deuda el gobierno debe hacerse antes conseguir la moneda en la que se ha endeudado. Si por cualquier causa - una caída de la recaudación, un déficit comercial sostenido, una crisis económica- ese país no consigue acceder a la cantidad de dinero extranjero que necesita para servir su deuda puede caer en la insolvencia. Esto no le puede ocurrir a un estado dotado de soberanía monetaria que se endeude en su propia moneda. Al vencimiento de sus obligaciones siempre podrá pagar con su propia moneda puesto que puede crearla a partir de la nada.

Un factor adicional que podría explicar las tribulaciones de Puerto Rico residiría en que no participa en la misma medida que otros estados en los programas federales, muchos de los cuales implican transferencias de rentas desde el Gobierno Federal. Recientemente un artículo de Pedro Pierluisi publicado en el New York Times, Statehood Is the Only Antidote for What Ails Puerto Rico  explicaba que, comparado con otros estados de la Unión, Puerto Rico no disfruta del mismo nivel de financiación del programa Medicaid que ofrece seguros médicos a los más pobres. Además resulta que la isla boricua ha quedado excluida del programa Obamacare. También lo está de otros programas de transferencia de rentas que aquí no detallo. Por tanto, Puerto Rico se beneficia en menor medida que otros estados de los programas federales de transferencias de rentas que pueden compensar un shock asimétrico.

El asunto se complica al parecer porque al parecer, a diferencia de otras administraciones locales de la metrópoli, el gobierno de Puerto Rico no puede declararse en bancarrota.

El problema de Puerto Rico recuerda al de otros países que están integrados en uniones monetarias en las que no existen mecanismos que permitan compensar shocks asimétricos dentro la misma. Son países usuarios de una moneda extranjera a todos los efectos que no pueden devaluar para recuperar competitividad. Sus estados además pueden llegar a situaciones de insolvencia.

Aunque pueda sorprender, Puerto Rico mantiene un superávit en su balanza comercial. Ahora bien, parece que los rendimientos de capitales foráneos provocan que la balanza por cuenta corriente se vuelva negativa. Las transferencias del Gobierno Federal consiguen compensar ese déficit y, en este sentido, la situación de Puerto Rico es más halagüeña que la de Grecia que no disfruta de transferencias de rentas tan elevadas de la Unión Europea.

¿Cabría concluir que el problema del Gobierno portorriqueño se debe a una mala gestión de su gobierno? La exención del pago de impuestos sobre los intereses de su deuda pública estimularon la inversión en estos títulos y quizás dieron un incentivo al gobierno para emitir deuda por un importe superior a lo que hubiera dictado la prudencia para una administración pública que no disfruta de soberanía monetaria.

Pero a las dificultades financieras del estado pueden añadirse una serie de factores que han jugado en contra de la economía de la isla. Durante años la isla resultó atractiva para los capitales foráneos debido a sus exenciones fiscales, el menor coste de la mano de obra, la percepción de seguridad jurídica y la posibilidad de acceder al mercado estadounidense. Parece ser que el tratado NAFTA ha desplazado parte de esa inversión a México y otros países centroamericanos eliminando las ventajas competitivas de Puerto Rico. Otros factores que explican la ruina económica de la isla que he encontrado citados en diversas fuentes incluyen el vencimiento de los incentivos fiscales a la industria farmacéutica, inversiones desacertadas en la industria de refino de petróleo o la pérdida de población cualificada que marcha a la metrópoli en busca de oportunidades profesionales más atractivas.

Llegados a este punto ¿qué soluciones tiene Puerto Rico? El citado Pierluisi abogaba por la integración de la isla en los EE.UU. como estado miembro de pleno derecho. Esto le permitiría acceder a mayores transferencias de rentas del Gobierno Federal.

Pero existe otra solución: que Puerto Rico cree su propia moneda, que podríamos denominar peso portorriqueño, respaldada por su propio banco central. Basta con que el gobierno de Puerto Rico anuncie que, a partir de determinada fecha, todos los impuestos debidos al estado se deberán saldar en pesos y que todos los pagos de partidas de gasto público se realizarán en la moneda local. El gobierno portorriqueño, bajo el principio de Lex Monetae, obligaría a redenominar su deuda en la nueva moneda. La deuda portorriqueña es emitida por una entidad del gobierno llamado Banco Gubernamental de Fomento para Puerto Rico en virtud de legislación de la propia isla. Por tanto no creo que hubiera demasiados impedimentos legales para la redenominación de la deuda de dólares de EEUU a pesos portorriqueños.

Lo que es seguro es que el Gobierno de Puerto Rico, convertido en emisor de moneda, ya siempre sería solvente. Aunque el "sentido común" indica que, al menos en los primeros meses, esa nueva divisa se depreciaría causando un perjuicio a los tenedores, si aplican las recomendaciones de Mosler y Pilkington y no obligan a los residentes a convertir sus depósitos a la nueva moneda, puede que la nueva moneda no se deprecie tanto porque los ciudadanos tendrán más dificultades para hacerse con pesos para atender el pago de sus tributos. Inicialmente habrá poca oferta de la nueva moneda y, siempre que el estado sea capaz de mantener un sistema tributario eficaz, es posible que la demanda por ella sea elevada. Por tanto podrían los inversores encontrarse con la grata sorpresa de que la nueva moneda no se depreciara tanto como sugeriría "el sentido común". En su propio interés los tenedores de deuda portorriqueña deberían exigir la creación de la nueva moneda, tienen menos que perder que con la alternativa que propondrá el FMI. En cualquier caso se enfrentan al riesgo de impago o la reestructuración. Es decir, esos acreedores van a tener que soportar pérdidas.

También es cierto que habrá que considerar el impacto negativo de los litigios que surgirían con los acreedores. Asimismo, la nueva moneda podría interrumpir algunos flujos comerciales entre la isla y la metrópoli. La desconexión con el dólar podría restarle atractivo a Puerto Rico ante algunos inversores que la ven como una puerta de entrada en los EE.UU. Pero estos serían efectos a corto plazo y, por contra, el gobierno podría acometer inversiones públicas y programas gasto social que aceleraran el desarrollo de su economía, redujera los niveles de pobreza y retuvieran a la población en la isla. Puerto Rico podría beneficiarse de una ganancia de competitividad si deja que su peso cotice libremente en los mercados de divisas.

Lamentablemente en Puerto Rico existe un situación política diabólica que impide alcanzar un acuerdo sobre su futuro. Existe un equilibrio entre los partidarios de la "estatidad" y los del mantenimiento del status quo mientras que los independentistas son minoría.

Esa indefinición y ausencia de claridad tendrá un elevado coste. Los habitantes pueden ir preparándose para lo peor. El llamado Informe Krueger, preparado por tres economistas del FMI, -Krueger, Teja y Wolfe- propone el clásico recetario neoliberal de esa institución. Consiste en la clásica combinación de reducciones de salarios, deterioro de condiciones laborales, políticas de austeridad del gasto público con las consabidas consecuencias deflacionistas que actualmente afligen a los países de la periferia europea. El plan seguramente se aplicará con el cebo de la restructuración de la deuda pública pero no resolverá ningún problema y contribuirá a una mayor devastación de la economía isleña.

Ha llegado la hora de que los habitantes de Borinquen elijan cuál debe ser su destino: la plena integración en EE.UU. o la plena independencia. Grecia, Puerto Rico y Ecuador atestiguan cómo las uniones monetarias sin una unión fiscal completa, tarde o temprano, llevan a los estados a caer en trampas financieras de difícil remedio y que causan un sufrimiento innecesario a la población.

miércoles, 8 de julio de 2015

Mitología griega

Un interminable lustro ha transcurrido desde que se inició la crisis griega. Durante estos cinco años los políticos europeos y los responsables del FMI han recurrido a una narrativa que culpaba a los griegos y justificaba las políticas de austeridad. Este relato tiene una evidente inspiración ideológica neoliberal y está plagado de errores cuando no de falsedades. Pero eso no ha sido óbice para que los medios más influyentes lo hayan repetido ad nauseam con el celo del propagandista. Hemos sido testigos de cómo los dirigentes europeos y los representantes del FMI han reprendido reiteradamente a los griegos con un insultante tono de superioridad moral.

La campaña ha tenido éxito y me atrevería a afirmar que una gran parte de la sociedad comparte esta narrativa. Por eso, cuando llegaron al poder Tsipras y Varufaquis con un discurso radicalmente distinto acerca de las causas de la crisis y exigiendo cambios de políticas, muchos han reaccionado con indignación. Quizás por eso oímos a dirigentes socialistas españoles como Felipe González o Pedro Sánchez, por ejemplo, declarando que Tsipras se ha equivocado al convocar el referéndum o al retar a la troika para renegociar las condiciones del rescate. Uno esperaría más solidaridad de los dirigentes del centro izquierda con el nuevo gobierno.


Aunque el propio Varufaquis ha definido acertadamente a la Economía no como una ciencia sino como ideología con ecuaciones, creo que eso no nos exime de tratar los datos y hechos con algo más de rigor. Si se le dan al lector algunos que cuestionan asertos reiteradamente afirmados quizás aprecie que los políticos de Syriza tienen algo de razón en sus reivindicaciones. También puede que sirva para que el lector reciba con menos hostilidad las propuestas que postulan otras políticas económicas y entender por qué la austeridad impuesta desde la Troika estaba condenada a fracasar. Esta es la selección de mitos que pretendo desmontar o poner en contexto.

Mito nº 1. El gobierno griego gastó sin mesura en los años previos a la crisis.

La siguiente tabla muestra cómo evolucionó el nivel de gasto público en proporción al PIB de varios países de la Unión Europea y la media para los países de la UE..

Fuente: Eurostat


Al lector le costará encontrar la curva de Grecia en el gráfico porque está enterrado entre las de otros países europeos. Si Grecia hubiera hecho algo distinto a lo que hicieron los demás, su curva sería fácil de localizar en el gráfico. Una vez hallada entre la maraña podrá comprobar cómo en los años previos a la Crisis Financiera Global (CFG) el gasto público griego osciló entre el 44% y el 47% del PIB, cerca de la media de los 27 países de la Unión Europea (UE27) y no muy superior al de Alemania. Ya iniciada la crisis todos los países aplicaron políticas expansionistas e incrementaron su gasto; hasta que llegó la reacción neoliberal de 2010. Realmente Grecia no tuvo un comportamiento excepcional. Fue más aberrante el de España que prefirió mantener un nivel de gasto público muy bajo similar al de algunos países de Europa Oriental.

Mito nº 2. El Gobierno griego ha sido incapaz de recaudar impuestos

Este mito es parcialmente cierto. Grecia mantuvo un permanente déficit público durante los años anteriores a la crisis. Al igual que otros estados mediterráneos salidos de dictaduras derechistas, Grecia tiene un estado raquítico con escasos recursos para obligar al pago de impuestos. España resolvió el problema optando por un nivel de prestaciones sociales inferior al de la media comunitaria. Grecia prefirió mantener un déficit elevado. Por esta razón quizás Grecia consiguió mantener un nivel de empleo más elevado que España durante los años anteriores a la crisis.

Pero eso era antaño; hogaño Grecia podría considerarse el estado más virtuoso de la Unión Europea pues mantiene un superávit estructural o cíclicamente ajustado. Es decir, si no hubiese desempleo, Grecia tendría un superávit fiscal mayor que el de Alemania. El problema es que un posicionamiento fiscal de este tipo es fuertemente contractivo, especialmente si coincide con una profunda depresión. La razón es que en una recesión se contrae el consumo privado. Una reducción adicional del gasto público en estas circunstancias solo puede llevar a una contracción aún mayor de la economía.


En macroeconomía el gasto agregado es idéntico al ingreso de todos los factores e idéntico a los productos y servicios que produce la economía durante un período (el PIB). Es crítico entender estas identidades contables para entender por qué la austeridad está siempre condenada al fracaso. Reducir el gasto agregado de todos los sectores no genera un ahorro, como se dice a menudo equivocadamente, sino a una reducción del PIB. En las negociaciones con el gobierno de Tsipras la Troika pretendía imponer un nuevo ciclo de austeridad que llevaría inevitablemente a una profundización de la depresión.

Mito nº 3. La deuda griega es tan elevada debido a su sobredimensionado gasto militar.

Es cierto que Grecia ha mantenido un nivel de gasto militar en porcentaje del PIB más elevado que muchos países europeos. Ese gasto quizás podía haberse utilizado en otros gastos socialmente más útiles o en reducir el déficit. Sin embargo, en la Grecia salida de la dictadura de los coroneles y con una convulsa historia de guerras civiles, el estamento militar consiguió reservarse un mayor trozo de la tarta presupuestaria. La tensa relación con su vecino turco sin duda ha contribuido a esta hipertrofia militarista. Sin embargo esta partida ha venido cayendo en los últimos años. Si tenemos en cuenta que en la razón gasto militar/PIB el denominador ha caído más de un 25% esta caída es aún más espectacular. En las negociaciones con la Troika se estaban discutiendo recortes adicionales entre 200 y 400 millones €. No estaría de más recordar que los EE.UU. llevan años pidiendo a sus socios europeos que incrementen su gasto militar hasta un umbral de al menos el 2%.


Mito nº 4. La crisis de deuda se debe al endeudamiento público.

Si bien Grecia salió de la crisis petrolera de los años 70 con un elevado nivel de deuda pública, lo cierto es que los niveles respecto al PIB se mantuvieron desde entonces relativamente estables. Por tanto la elevada deuda pública fue una herencia de décadas anteriores. 


Al igual que en España, fue el sector privado el que se endeudó de forma insostenible en la primera década del siglo. Después de la CFG fueron el deseo del sector privado de reducir su endeudamiento con el consiguiente desplome del consumo y la inversión privados; la concomitante caída en la recaudación fiscal y aumento del gasto público por efecto de los estabilizadores automáticos (gasto en prestaciones de desempleo y otras políticas anticíclicas); y el desplome del denominador (el PIB) los que llevaron la deuda pública a niveles insostenibles. En el siguiente gráfico la curva azul muestra el crédito al sector privado en miles de millones de euros y la curva roja la deuda griega en porcentaje del PIB.




Numerosos países han mantenido niveles de deuda pública elevados sin excesivas consecuencias. Ejemplos de ello son EE.UU. y Japón. Sin embargo estos países no tienen problemas de solvencia. ¿Nunca se ha preguntado el lector por qué Grecia no puede sostener un nivel de deuda del 175% de PIB y Japón sí puede con una que duplica su PIB? La razón reside en que un estado emisor de moneda nunca puede quebrar (con la condición de que se endeude en su propia moneda y no en una moneda extranjera).

Supongamos que mañana un acreedor del estado japonés exige el cobro de un bono por valor de 100 millones de yenes. El Tesoro del Japón simplemente le entregará a cambio otros 100 millones de yenes que ha creado el Banco de Japón de la nada. Se habrá producido un simple intercambio de una deuda por otra deuda, unos papeles por otros.


En cambio al vencimiento de un bono emitido por el estado griego éste se tiene que asegurar de que cuenta con el importe equivalente en euros y éstos los tiene que conseguir vía impuestos. Grecia no puede crear euros pero antes sí podía crear dracmas de la nada. Fueron la conversión de la deuda histórica griega de dracmas a una moneda que no controla y la pérdida de un banco central que actuara como prestamista de último recurso las que han convertido la deuda griega en un problema.

Mito nº 5. El gobierno griego maquilló sus cuentas para entrar en el euro.

Este mito es cierto pero no seamos tan "meapilas". Si la UE no hubiese marcado los arbitrarios límites del Tratado de Maastricht para entrar y permanecer en el Euro, Grecia y otros países no habrían tenido que recurrir al expediente de falsear sus cuentas. No hay ningún criterio científico que diga que la deuda pública de un estado tenga que ser inferior al 60% ni el déficit público inferior al 3%. Las reglas de ese tratado fueron una ocurrencia de los políticos franceses y alemanes. Digamos que los países de la Eurozona se pusieron la soga al cuello.

Sí, en 2001 Goldman Sachs realizó un préstamo secreto que le permitió al gobierno griego ocultar el nivel real de su deuda. Lo trágico es que la transacción tuvo tal complejidad que el Gobierno griego no entendió el producto que estaba comprando ni pudo juzgar sus riesgos y costes [Bill Mitchell en Eurozone Dystopia (2015) citando a Dunbar y Martinuzzi (2012)].  


Sin embargo en ejercicios de creatividad contable Grecia estuvo muy bien acompañada de otros países, incluida la "virtuosa" Alemania. En 1997, Theo Waigel, a la sazón ministro de Hacienda alemán, preocupado porque su país no conseguía cumplir con el criterio de déficit exigido por el Tratado de Maastricht, intentó que el Bundesbank valorara sus reservas de oro a precios de mercado para registrar un beneficio que enjugara el desequilibrio de ese año. En este caso el banco central se opuso pero Alemania cayó en su propia trampa pues no tardó en convertirse en el primer país que incumplió las normas del Tratado de Maastricht. Todos los países hicieron la vista gorda para asegurar el éxito de la operación.

Mito nº 6. Naciones europeas como España han sido solidarias con Grecia.

Recientemente el presidente Rajoy soltó, con ese tono solemne que emplea para decir obviedades, una de sus frases más brillantes refiriéndose a Grecia: «una cosa es ser solidario y otras es serlo a cambio de nada". Es verdad que España ha sido muy solidaria, pero no con el pueblo griego, sino con los bancos alemanes y franceses que eran los principales acreedores de Grecia en 2009. En ese año los bancos españoles prácticamente no tenían exposición a ese país, es decir apenas habían concedido préstamos al país heleno. Los grandes acreedores eran los bancos franceses y alemanes.


A través de los mecanismos de rescate europeos, la Facilidad Europea de Estabilidad Financiera y el programa SMP del BCE, España indirectamente ha prestado avales y garantías a Grecia por importe de 27 mil millones €. Sin embargo, la mayor parte de estos fondos se utilizaron para cancelar los préstamos bancarios pendientes a 31 de diciembre de 2009. El programa europeo de rescate de los bancos franceses y alemanes a costa del pueblo griego ha sido muy eficaz.
Fuente: Banco Internacional de Pagos para los datos de los bancos; FEEF y BCE para las ayudas del plan de rescate a Grecia

Conclusión

Lo malo de analizar los datos desde distintas ópticas es que te pueden arruinar una bonita fábula. Si los políticos europeos, los medios y los economistas fueran más objetivos y honestos, habrían reconocido ya que la crisis la ha provocado una unión monetaria mal diseñada.