Cita de Roosevelt

"Ningún país, sin importar su riqueza, puede permitirse el derroche de sus recursos humanos. La desmoralización causada por el desempleo masivo es nuestra mayor extravagancia. Moralmente es la mayor amenaza a nuestro orden social" (Franklin Delano Roosevelt)

jueves, 3 de marzo de 2022

Encuentro en Mallorca: conversación con Warren Mosler. Parte 1/3


Esta es la parte 1 de 3 de una serie que he extraído de una larga entrevista con Warren Mosler celebrada en Mallorca el 14 de octubre de 2021.

Stuart Medina (SMM): Un buen punto de partida es tu relato sobre la inflación y las tasas de interés. Empecemos por la inflación. Con frecuencia arguyes que la inflación no siempre está impulsada por la demanda. De hecho, se podría argumentar que [la inflación impulsada por la demanda] es un evento poco común. Después de eso podemos hablar de tipos de interés.

Warren Mosler (WM): La inflación se define académicamente como el aumento continuo en los precios al que se enfrentan los agentes  que buscan comprar cosas hoy para entrega a plazo, ya sea la próxima semana, el próximo mes, el próximo año o dentro de cinco años. Pero quieren comprarlo ahora para esas fechas. Y se enfrentan a lo que me gusta llamar una estructura temporal de precios. El aumento continuo de esa estructura temporal de precios es académicamente la tasa de inflación. Con tipos de cambio flotantes, también es una función directa de la tasa de intervención del banco central.

Entonces, si tienes una política permanente de tasa cero, algo como la que tiene Japón ahora, donde [el Banco Central] controla hasta [los vencimientos] a diez años en el cero porciento, la estructura temporal de los precios es plana. Entonces, la tasa de inflación bajo la definición académica —tal como yo la leo— es cero, porque los agentes están mirando precios planos en relación con los precios al contado. Entonces, si soy un fabricante de oro, puedo comprar oro hoy para la fabricación de joyas a $ 1.800 la onza. Pero tengo otras opciones: podría comprarlo dentro de un año por $ 1,800 o dentro de diez años por $ 1,800 más algunos gastos de almacenamiento, primas de seguro y otros gastos diversos. Pero a todos los efectos es el mismo.

Ahora, si el banco central subiera las tasas, digamos al 1% desde cero, la estructura temporal de las tasas se encarrilaría ahora en el 1% en lugar de cero. Entonces, el precio del oro por cada año a futuro que quisiera comprar aumentaría. Los precios subirían continuamente a una tasa compuesta del 1%, por lo que la tasa de inflación sería del 1%. Según la definición académica de inflación —como yo la leo— el banco central fija la tasa de intervención, que es la tasa de inflación, la estructura de las tasas de intervención.

La Reserva Federal solo determina tipos de interés a un día, como en la Unión Europea, y permite que la estructura temporal se ajuste a lo que los participantes del mercado anticipan que hará la Fed. Ésa es su elección de política. Así que hoy, con un bono a diez años al uno y medio por ciento, se podría decir que la estructura de precios a plazo está aumentando linealmente a un promedio del uno y medio por ciento anual durante diez años. Para las personas que buscan comprar cosas hoy para entrega el próximo año o el siguiente, —y estas podrían ser alguien que quiera comprar una casa que se va a tardar un año en construir o que quiere construir una fábrica que va a tardar tres años en construirse— hay que mirar los precios futuros de esas cosas. La estructura temporal de los precios, que está determinada por la tasa de política, es la tasa de inflación.

De acuerdo con esa definición, hoy no verías un titular que dijera que la inflación es del 4%, ¿verdad? Porque eso es lo que hizo el IPC respecto al  año anterior, que es algo muy diferente. Lo que tenemos hoy es lo que se llama un nivel de precios. Y si la tasa de inflación es cero, como lo es en yenes japoneses, eso no quiere decir que el nivel de precios no cambiará, subirá, bajará o se moverá lateralmente durante los próximos diez años. Significa que, ahora mismo, si quiero comprar algo para una entrega a un año, el precio a plazo es el mismo precio que el precio al contado.

La siguiente pregunta es, ¿qué determina la estructura de precios? Y una de las preguntas que surge es por qué los bancos centrales ni siquiera considerarán esto ni dedicarán tiempo o esfuerzo a tratar de ver cuál es la relación entre la estructura temporal de los precios y su tasa de intervención. Porque los bancos centrales creen que tienen el control utilizando la tasa de referencia.

Bueno, están buscando cambiar el nivel de precios, sin darse cuenta de que, cuando suben las tasas, lo que presumiblemente hace que baje el nivel de precios, están estableciendo una tasa de inflación más alta. No lo han mirado desde este punto de vista ni han investigado al respecto. Así que no es que tengan razón o no, es solo que ni siquiera se les ocurre mirar esto.

Veamos el nivel de precios. ¿Por qué los precios están donde están? ¿Por qué esto cuesta $ 10 o € 9? ¿De dónde viene este precio? Los [economistas] de la corriente principal no tienen una teoría del nivel de precios ni una forma de determinarlo independientemente de lo que fuera ayer. Entonces simplemente dicen que es histórico, porque no tienen nada mejor y sus matemáticas no funcionan para determinar el nivel de precios como dicen.

SMM: Es un relato de regresión infinita como el valor de la teoría del trabajo marxista. Los precios están determinados por la cantidad de trabajo socialmente necesario para sacar ese oro de una mina, sí, pero ¿cuánto valía esa hora de trabajo para empezar?

La moneda es un sencillo monopolio público

WM: No entienden la fuente del precio. Lo que reconocí con la TMM, desde el inicio, es que la moneda es un sencillo monopolio público. La economía necesita los fondos del gobierno para pagar impuestos y el gobierno dicta los términos de cambio cuando gasta, —lo sepa o no. Entonces, lo que pueden hacer los mercados, y eso es lo que reconoce la corriente principal, es establecer un valor relativo. Y lo que hacen sus modelos es intentar determinar el valor relativo. Puedo decirles por qué los melocotones cuestan el doble que las manzanas o 1 hora de trabajo es suficiente para comprar tres pizzas. Los mercados pueden determinar el valor relativo, pero los mercados no pueden determinar el valor absoluto. No pueden determinar si la hora de trabajo debe ser de $ 10 o €9 por hora.

Los mercados pueden determinar el valor relativo, pero los mercados no pueden determinar el valor absoluto.

SMM: Es como decir que puedo decir que esta distancia es el doble de la otra distancia, pero alguien tiene que definir un patrón de medida.

WM: Eso es lo que llamo valor absoluto. La única información que obtienen los mercados sobre el valor absoluto proviene del gobierno a través de su estructura institucional.

SMM: Lo que estamos viendo con el mercado de la electricidad en Europa en este momento es que una estructura institucional está determinando los precios en el mercado. No tiene nada que ver con el costo de producción.

WM: Exactamente. Y la estructura institucional tiene un gran efecto sobre el valor relativo.

Si el gobierno necesita pagar por soldados y nadie más quiere a esas personas, entonces está estableciendo su valor. Ganan lo que pagan por ellos.

Estos soldados pueden decir

—Necesitamos el dinero para pagar el impuesto”

y nosotros decimos,

—Esto es lo que pagaremos.

Se quedan pillados en esas condiciones en este momento. El gobierno, por supuesto, está fijando algún precio en términos de oferta y demanda de divisas.

La demanda proviene de la obligación tributaria, que luego provoca que el sector privado necesite el dinero del gobierno. Entonces no ocurre nada antes de la obligación tributaria. Allí comienza la historia. El relato convencional sobre el dinero comienza con el gobierno recaudando impuestos y, lo que no recauda, lo tiene que pedir prestado.

Pero nosotros lo vemos al contrario —tal como funciona— donde el gobierno gasta primero y luego se pagan los impuestos. Pero no pueden gastar primero sin crear la obligación tributaria. Una vez que se establece la obligación tributaria, el gobierno está en condiciones de dictar los términos de intercambio. Por tanto, el nivel de precios es necesariamente una función de los precios que paga el gobierno cuando gasta. Yo solía agregar además la garantía exigida cuando presta porque, si el gobierno prestara, por duración indefinida, sin exigir garantías, cualquiera podría pedir prestado todo el dinero que quisiera y convertirse en el agente del gasto público. Si lo obtienes a cambio de nada, no tiene valor y eso resultará en hiperinflación. El dinero no valdría nada. Podrías pedir el dinero, pagar los impuestos y ya nadie se preocuparía de nada.

Sin embargo, si miras con atención, cuando un banco presta, el deudor firma un pagaré y aquél te entrega un saldo en su cuenta. Le dan un cheque; están comprando un pagaré. Es una compra de un pagaré firmado. Por tanto, prestar es una compra de activos [financieros] por parte de un banco. Y cualquier compra realizada por un banco se paga aumentando el saldo en la cuenta de alguien. Eso crea un nuevo depósito o una adición a un depósito existente. Este es dinero nuevo, por así decirlo, si defines los saldos bancarios como dinero, y así lo considera todo el mundo.

Los bancos del sistema bancario comercial son agentes del Estado porque disfrutan de una ficha bancaria. Tienen una cuenta en el banco central. Están completamente regulados. La supervisión incluye a quién pueden prestar, qué garantías tienen que proporcionar, su gerencia, cuánto pueden pagar a sus gerentes, si pueden pagar un dividendo sobre sus beneficios,… todo. Los supervisores bancarios tienen un acrónimo, CAMELS[1], que explica lo que regulan, que es todo. Si los bancos son agentes del Estado, entonces puedo decir que los préstamos bancarios son un subconjunto del gasto público en la compra de activos financieros.

Entonces nos sigue valiendo este simple aserto. El nivel de precios es una función de los precios que paga el gobierno cuando gasta. No tenemos que matizar más en lo relativo a los préstamos. Ésta es la única fuente de valor absoluto. Entonces, el nivel de precios no cambia sin algún cambio en la información del valor absoluto proveniente del Estado.

El nivel de precios es una función de los precios que paga el gobierno cuando gasta.

SMM: ¿Cómo se pone en la ecuación el hecho de que el gobierno compra una variedad de productos y no un solo producto uniforme homogéneo?

WM: Queda determinado por lo que se debe ofrecer al margen: lo que la población tiene que hacer para obtener un dólar adicional del gobierno. Pero no es la misma oferta para todos. Para alguien podría ser una hora de trabajo y para otro un kilómetro adicional de carretera.

El gobierno no sólo está influyendo en el nivel absoluto de precios. También podría estar influyendo en el nivel de precios relativos. Si deciden que quieren manzanas para todos en el ejército, el precio de las manzanas sube. Si quieren que todos en el ejército usen un reloj Rolex, el precio de los relojes Rolex aumenta.

El gobierno crea una demanda nocional, pero no hay demanda agregada mientras el gobierno no gaste. Es la fuente de la demanda agregada. Yo lo llamo filtro de la demanda. ¿Cómo llegan los dólares del gobierno al contribuyente? Si simplemente contratara a todos, digamos que gravasen las casas de todo el mundo, entonces todos trabajarían para el gobierno y éste les daría un empleo. En este caso, el filtro de la demanda solo tiene un estrato. Pero si tomasen todo el [presupuesto] de $ 5 billones, o lo que fuera, y se lo dieran a un contratista y dijeran «aquí tienes; gestiona la economía» entonces obtendrías resultados muy diferentes. Podría quedarse con un montón para él resultando en una distribución completamente diferente.

SMM: Entonces esta persona sería quien fijara los precios en lugar del Gobierno.

WM: Exactamente. Especialmente si no le dieran instrucciones. Si le dan dinero sin instrucciones, entonces se convierte en un agente del gasto público en términos de nivel de precios. Si el gobierno te paga un cheque de la Seguridad Social, puedes salir y decirle a la gente lo que tienen que hacer para obtener tu dinero. Pero si dicen «aquí hay dinero para comprar un coche» o «aquí hay dinero sólo para comida», entonces la historia cambia.

SMM: Cuando hablaste de los bancos, dijiste que compran esos pagarés a sus prestatarios. Es de suponer que esos prestatarios devolverán sus préstamos y se cancelará el pagaré, así como los depósitos que se crearon cuando se les entregó el pagaré por primera vez. ¿Qué sucede cuando un prestatario quiebra y no puede pagar?

WM: Entonces ese depósito queda pendiente. El capital bancario se ha reducido y eso es una pérdida para los accionistas. Entonces todo se equilibra al final.

SMM: Recientemente el Banco Centra Europeo redefinió su objetivo de inflación. Solían decir que era inferior pero cercano al 2%. Ahora dicen que permitirán que la inflación exceda un poco ese objetivo. Sin embargo, ¿espera que la Fed o el Banco Central Europeo suban las tasas de interés [en respuesta a los recientes aumentos de precios]?

WM: Interpretan la tasa de interés al revés. Entonces, la respuesta a esta pregunta es, si creen que la inflación, como quiera la definan o informen (el IPC, el subyacente, todas estas cosas) de alguna manera supera sus objetivos, como fuere que eso signifique, entonces su respuesta será aumentar las tasas porque creen que la secuencia de causa y efecto es «subimos las tarifas; la inflación desciende». Ahora bien no tienen ninguna evidencia sólida ni teoría que lo soporte, pero se lo creen. Ése es su relato y se apegan a él.

Podemos darles toda la teoría y la evidencia de lo contrario. [Sin embargo] temen que si su relato monetario y de tipos de interés fuera al revés, la conclusión lógica es que los bancos centrales realmente no podrían hacer tanto contra la inflación de entrada. De hecho, nunca han podido. Es por eso que nunca creerán nuestro realto porque saben que se quedarían sin trabajo.

Mientras tanto, la TMM ha señalado varias cosas que la profesión económica ha interpretado totalmente al revés en detrimento de la economía y del nivel de vida durante mucho tiempo. Una es la secuencia del gasto. Piensan que tienen que recibir dinero a nivel federal para poder gastar. Señalamos que eso es al revés. Es la economía la que necesita el dinero del gobierno. Todo los modelos de economía convencional lo tienen al revés. Y son muchos modelos durante muchos años que han ganado muchos premios Nobel por tenerlos al revés.

SMM: Sus modelos fueron diseñados bajo el supuesto de un [sistema monetario] basado en el patrón oro.

WM: Ahora empiezan a comprender que el gobierno al menos imprime el dinero o crea el dinero cuando lo gasta. No han dado el siguiente paso que implicaría aceptar que todos sus modelos están mal; pero sí saben que todos sus modelos están averiados. Y eso incluye sus modelos de tasas de interés porque, si examinas todos sus pronósticos basados en sus modelos, todos yerran. Así que reconocen que sus modelos están quebrados. Entonces ese es un buen comienzo.

La segunda cosa importante que estamos diciendo es que entendieron las tasas de interés al revés. No se han acercado tanto a nuestro punto de vista en esta cuestión—al menos en público— como lo han hecho en el aspecto fiscal. Ya no están preocupados por el impago [de la deuda], pero están preocupados por la inflación. Por supuesto, la razón por la que se preocupan por la inflación es porque obligaría a los bancos centrales a aumentar las tasas para combatirla, lo contrario de lo correcto. Así que ahora les conviene poder hacer el gasto anticíclico sin preocuparse de que los bancos centrales vayan a subir las tasas porque eso sólo empeoraría las cosas.

Una vez comprendan que lo que les conviene es dejar las tasas de interés en cero, deberían quedarse así para siempre, que es lo que llevamos diciendo 35 años y lo que Japón ha demostrado durante 30 años.

Una vez comprendan que lo que les conviene es dejar las tasas de interés en cero, deberían quedarse así para siempre

SMM: También hay una lógica perversa en pensar que al aumentar las tasas de interés y hacer que la economía se desacelere, en realidad están disminuyendo la capacidad y aumentando la productividad. En realidad; están empeorando las cosas al desacelerar la economía.

WM: Examinemos su pensamiento. Recuerda la situación de Grecia. No tenían razón en que los griegos fueran holgazanes y no quisieran trabajar. Se demostró que los griegos trabajan más duro que nadie. Pero admitamos que tuviesen razón. Así que aquí tienes una población que es perezosa y no quiere trabajar. ¿Cómo los castigas? Bueno, impones austeridad y los dejas sin trabajo. ¿Qué sentido tiene eso? Entonces, incluso en sus propios términos, que están completamente equivocados, toda su lógica interna siempre ha sido completamente defectuosa desde el principio. Pero siempre ha funcionado políticamente y solo suceden cosas que funcionan políticamente. Si no funciona políticamente, no sucede.

Desafortunadamente siguen estando muy lejos de entender que comprenden las tasas al revés.

La segunda parte se  encuentra en este enlace

[1] CAMELS es un sistema de calificación internacional utilizado por los supervisores bancarios para calificar a las instituciones financieras, de acuerdo a seis factores simbolizados sus siglas. El acrónimo CAMELS significa “adecuación de capital, calidad de activos, gestión, ganancias, liquidez y sensibilidad”.

Conflicto ucraniano: energía y divisas

 

El conflicto ucraniano está exacerbando los problemas que han creado las incompresiones de las elites mundiales sobre el comercio exterior y la política monetaria. No es nuestra intención analizar en este artículo las complejas cuestiones geoestratégicas y étnicas que han llevado a esta guerra sino tratar de comprender dos cuestiones aparentemente inconexas pero que nos permiten ilustrar algunos postulados avanzados por la TMM. Por una parte observamos una mutua relación de dependencia creada por el suministro de energía rusa al Centro de Europa a cambio de la cual los rusos reciben activos financieros. Esas exportaciones han originado una enorme masa de activos financieros que, en parte, se han destinado a enriquecer a los oligarcas rusos surgidos del desmantelamiento de la URSS y la rapiña de las antiguas empresas estatales. Por otra parte, comentamos la incomprensible política monetaria rusa que ha llevado a una depreciación permanente de su divisa pese a que el país es un exportador neto.

Una relación de mutua dependencia averiada.

Rusia es el tercer productor de petróleo del mundo y el segundo mayor de gas natural del mundo. Sus cuantiosas reservas han convertido al país en las sede de algunas de las mayores empresas petroleras y en una economía dependiente de exportaciones imbricándola en una relación tóxica con los países del Centro de Europa. Las exportaciones de gas natural, a través de gasoductos que transcurrían por Ucrania y el Báltico, y el nuevo gasoducto Nord Stream 2, que se estaba construyendo para suministrar más gas natural al Norte de Europa, han sido el objeto de tensiones que han precedido al conflicto ucraniano. El 40% del gas natural que reciben los países del UE —aunque no es el caso de España, que lo recibe de Argelia y Egipto— procede de Rusia. Esa dependencia ha alarmado a EEUU que, ya bajo la presidencia de Trump, decidió presionar a Alemania para que frenase el proyecto Nord Stream 2, el gasoducto cuya dirección ha sido encomendada Gerhard Schrëder, el excanciller alemán. Se han utilizado excusas de incumplimiento de normativas para impedir que entrase en funcionamiento.

La renuncia de Alemania a emplear otras fuentes de energía como el carbón y la nuclear han agudizado esta dependencia. Es sorprendente el masivo consumo alemán de gas natural ruso, ninguna otra nación europea compra tanto gas al gigante euroasiático.

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El conflicto sobre NordStream 2 sin duda ha sido una de las espoletas de la crisis ucraniana. La decisión de suspener la entrada en funcionamiento de Nord Stream 2 causó la represalia de Rusia que  ha reducido el flujo de gas y  también ha subido el precio de sus exportaciones de gas natural a Alemania. Estas represalisas ayudan a explicar en parte el encarecimiento del gas natural en los países de la UE que ha reverberado en el precio de la electricidad. Pese a todo, resulta destacable el cinismo occidental y de las autoridades rusas, pues, mientras se suceden los anuncios de sanciones, como la exclusión “parcial” de Rusia del sistema de compensación de pagos SWIFT o su expulsión del festival de canciones horteras conocido como Eurovisión, el petróleo y el gas han seguido fluyendo. Alemania quiere su gas y los rusos sus divisas occidentales.

Las interconexiones energéticas abarcan el ámbito societario. Las empresas energéticas rusas en muchos casos son de titularidad parcialmente pública pero cuentan con participación privada. Por ejemplo, el gigante petrolero Rosneft está controlada por el holding estatal Rosneftegaz, que detiene el 50% del capital, pero también participan la británica BP, que posee el 19,75% de las acciones y que ahora ha puesto a la venta. El resto está repartido entre accionistas entre los cuales se cuentan el oligarca Igor Sechin o el excanciller alemán Gerhard Schröder, un socialdemócrata bajo cuyo mandato se implantaron las reformas Hartz que consumaron la traición a la clase trabajadora alemana de su partido, quien además es el presidente del consejo de administración.

Acumulación de riqueza

Rusia es una economía netamente exportadora gracias a sus abundantes reservas de petróleo y gas natural. Más del 50% de sus ventas al exterior corresponden a este rubro.  Las exportaciones de hidrocarburos rusos han permitido la acumulación de una enorme masa de activos financieros respecto al resto del mundo. Esos activos le han permitido comprar una influencia sustancial en el mundo gracias a sus inversiones de cartera  y préstamos en el resto del mundo.

 

Balanza comercial rusa. Elaboración propia a partir de datos del Banco de Rusia.

Pero ese deseo de influir en el resto del mundo no parece haber rendido los frutos que buscaban las elites rusas y tampoco ha servido para mejorar la vida de los rusos. Si bien Rusia ha conseguido una importante recuperación de su economía después del colapso económico que siguió al desmantelamiento de la URSS  y la aplicación de la doctrina del shock, en gran parte gracias a sus exportaciones de hidrocarburos, la desigualdad, con un coeficiente de Gini de 0,37, sigue siendo elevada y su índice de desarrollo humano es bajo en comparación incluso con algunos países de Europa oriental.

Hemos explicado que las exportaciones representan un coste real para la economía y las importaciones un beneficio. Por eso hemos sido críticos con los modelos de crecimiento export-led. Las exportaciones rusas podían haberse utilizado para comprar bienes y servicios producidos en el extranjero y mejorar el nivel de vida de la población, impulsando de paso un mayor volumen de exportaciones europeas a Rusia que habrían impulsado la renqueante economía europea. Se habría establecido una relación económica más saludable entre Rusia y los países de la UE.

En vez de ello el Gobierno ruso ha preferido acumular riqueza financiera, algo que puede tener sentido para un país como Noruega que ya cuenta con un altísimo nivel de vida y ha decidido esterilizar parte de su elevado superávit comercial destinándolo a un fondo soberando. Pero no para Rusia donde una parte del país padece graves carencias. En lugar de eso la élite rusa parece preferir la acumulación de saldos financieros ociosos, que en parte ha fluido hasta las cuentas de oligarcas rusos como Igor Ivanovich Sechin o Roman Abramovich. El modelo ruso no crea bienestar y favorece el desarrollo de esas oligarquías que rodean a Putin. Estos oligarcas los han utilizado para la adquirisición de activos como inmuebles, yates o clubes de fútbol en países extranjeros. Estas compras sin duda sirven para masajear los egos de los oligarcas pero tienen escasas repercusiones sobre el bienestar de la población rusa.

Es difícil saber qué piensan las elites oligárquicas rusas sobre las decisiones de Putin. Es posible que sus intereses se hayan visto perjudicados por la aventura militar ucraniana. Al menos el acceso a sus cuantiosos alijos de riqueza financiera se verá obstaculizado por las sanciones y la expulsión de los bancos rusos del sistema SWIFT Sin embargo sus fortunas no dejaron de crecer al socaire de la cómoda y cercana relación de estos oligarcas con el poder. Sería interesante saber si en las decisiones recientes de Putin pesan no solo las preocupaciones de índole geoestratégicas por el expansionismo de la OTAN o si reflejan también una irritación por las maniobras para reducir la dependencia energética de la UE por parte de EEUU.

Incomprensión monetaria

La guerra de Ucrania ha servido para poner al descubierto algunas incomprensiones sobre el sistema monetario de las élites rusas y los errores que cometen los gobiernos por culpa de ese desconocimiento. Pese a ser un acreedor neto internacional el Gobierno ruso decidió emitir la mitad de su deuda pública en divisas extranjeras. Confiaría probablemente en que su capacidad exportadora le permitiría servir esa deuda externa con relativa comodidad. Pero no existe ninguna razón para que el Estado ruso, que ya cuenta con un inmenso tesoro de divisas extranjeras, decidiese obtener más divisas en forma de deuda externa. Es probable que los bancos de inversión hayan convencido a los altos funcionarios del tesoro de que es más barato endeduarse en dólares o euros porque el tipo de interés ruso es más elevado.

Evolución del saldo de duda ruso por divisas. (Fuente: elaboración propia a partir de datos del Banco de Rusia)

Es evidente que a los altos funcionarios rusos del tesoro y del Banco de Rusia se les debe escapar que el tipo de interés interbancario es una variable que determina el banco central, salvo que decidas atraer divisas para dar servicio a una deuda externa denominada en divisas.

 

Esta servidumbre de la deuda externa en una moneda que el Estado no emite explica que, pese a ser un exportador neto, el rublo no ha dejado de depreciarse desde hace años. Las dificultades que la guerra y las sanciones comerciales van a imponer a las exportaciones rusas dificultarán su acceso a divisas extranjeras.

Tipo de cambio del rublo/euro (fuente XE https://www.xe.com/currencycharts/?from=RUB&to=EUR&view=10Y)

Leemos esta mañana que la cotización el rublo cae un 30% y que el gobierno ruso ha subido el tipo de interés interbancario al 20% para sostenerlo. La intención es dar una rentabilidad atractiva a los inversores para que sigan manteniendo posiciones en rublos en lugar de venderlos para comprar divisas, lo cual acentuaría la depreciación del rublo. Quizás la peor decisión posible puesto que lo más probable es que ahora la inflación se acelere. Como ha explicado Warren Mosler, los tipos de interés funcionan al revés de como cree el mainstream. Además es improbable que subir los tipos de interés  consiga evitar la depreciación del rublo. En lugar de subir tipos de interés, el Gobierno debería dejarlos en el 0%, dejar de emitir deuda en una moneda foránea y, en caso de no poder servir la deuda externa en divisas, contemplar la posibilidad de suspender pagos a sus acreedores aprovechando que el conflicto bélico ha abierto la veda de las represalias. El hecho de que los países hayan desconectado parcialmente a Rusia del sistema SWIFT sería la excusa perfecta.

Acumular tesoros es una ancestral pulsión humana. El problema del atesoramiento ruso es que esos activos financieros están en bancos de los países occidentales y ahora pueden ser parcialmente inaccesibles para sus propietarios mientras persistan las sanciones. Las autoridades rusas olvidaron que sus activos financieros son solamente apuntes contables registrados en el sistema informático de bancos comerciales o en el de los bancos centrales de los países occidentales. Estos activos pueden ser fácilmente expropiados o cancelados. Cuánto mejor habría sido gastarse esos activos financieros a tiempo. No obstante, sería un error pensar que dificultar los pagos o el acceso a sus activos financieros podrían debilitar el potencial militar ruso. Rusia tiene recursos naturales prácticamente ilimitados y es dudoso que estas sanciones puedean mermar la capacidad de sus fuerzas armadas. Sí, tendrá que renunciar a las importaciones de productos occidentales pero el Estado ruso, único emisor del rublo, puede movilizar los inmensos recursos con los que cuenta su nación.

sábado, 4 de septiembre de 2021

El precio de la luz: ¿quién paga el cambio de modelo energético?

 Imaginemos esta conversación en el cuartel general de una empresa eléctrica:

—¡Jefe! El precio del Mw/h en el pool eléctrico está en máximos históricos. Si vaciamos los embalses podemos producir luz a coste cero y cobrarla a precios que no sé si veremos de nuevo.

—¡Buena idea! Bajemos la producción en las centrales de ciclo combinado que el gas está a precio de caviar. Pero acuérdate de no cubrir toda la demanda de luz con renovables. Nos interesa que el último Mw/h de demanda se cubra con oferta de la central de ciclo combinado.

Desde hace meses se vienen batiendo records históricos en el precio de la luz. Para el consumidor acogido a la tarifa PVPC (precio voluntario del pequeño consumidor) el precio alcanzó en agosto la cifra sin precedentes de 26 céntimos por kilovatio/hora en los tramos de hora punta. Morir electrocutado nunca había salido tan caro.

Una persona inocente podría sorprenderse porque Josep Piqué, antiguo ministro de Industria y Energía que gestionó la privatización de la última empresa pública de electricidad, ENDESA, nos vendía en una entrevista del año 1996 la bondad de

privatizar la actual presencia del Estado en el sector eléctrico y, al mismo tiempo, liberalizar el sector para introducir competencia y provocar una rebaja de los precios. (…) Eso significa que (…) el Gobierno debe garantizar la competencia en el sector eléctrico. Pero no mediante su presencia en las empresas, sino ejerciendo la potestad de regular las condiciones de mercado.



Sarcasmos contra el neoliberalismo aparte resulta evidente que el dogma privatizador de aquella época simplemente trataba de justificar el suculento negocio de comisiones que algunos bancos obtuvieron con las salidas a bolsa de estas empresas. No había ninguna razón de eficiencia para privatizar una empresa de abastecimiento de energía que, al fin y al cabo, constituye un monopolio natural. Hay tradición en este país. Recordemos como se justificaron y qué resultados se obtuvieron con las desamortizaciones de Madoz y Mendizábal.

Al indagar sobre las causas del encarecimiento de la luz hay que conocer los componentes que integran su precio. Estos incluyen el coste de producción de la energía, los pagos por los peajes de transporte y distribución, los cargos que corresponden por la energía consumida y diversos impuestos. Es sobre todo en la generación donde se ha producido el encarecimiento y cinco factores explican esta subida.

  1. El sistema de casación de precios marginalista en el mercado mayorista
  2. La subida del precio del gas natural
  3. El mercado de derechos de emisiones de CO2
  4. Los impuestos que recaen sobre la electricidad
  5. La estructura oligopólica de la industria.

El precio mayorista de producción se determina en el mercado diario de energía, operado por el Operador del Mercado Ibérico de la Electricidad (OMIE), única institución que ha realizado el sueño iberista de integración de España y Portugal. Esto demuestra que, cuando los intereses están alineados, las oligarquías se olvidan de las patrias. El OMIE recibe las ofertas de generación, ordenándolas de menor a mayor según el precio de venta, y las demandas, ordenándolas de mayor a menor según el precio de compra. El precio de la electricidad y la cantidad de energía que va a vender y comprar cada uno de los agentes se determina a partir de un punto de equilibrio entre la oferta y la demanda. Este mercado es ‘marginalista’, es decir, todas las energías que entran al mercado cobran lo mismo que la más cara adjudicada. Los costes de producción más bajos los ofrecen las centrales nucleares, la producción hidroeléctrica y las energías renovables. Los más caros las centrales que dependen de combustibles fósiles como las de ciclo combinado o las de cogeneración.

Podría darse una situación en la que el precio negociado fuera cero cuando una central nuclear prefiriera regalar la electricidad a parar la producción porque los costes de puesta en marcha son muy elevados. Sin embargo las fuentes energéticas más económicas no suelen ser suficientes para cubrir la demanda y la oferta se tiene que completar con la producción procedente de centrales que dependen de combustibles fósiles. Y esta parece ser la clave del problema porque, si los costes de producción en estas centrales se disparan, sin importar cuanta producción de renovables se meta en el sistema, el sistema marginalista asegura que todos los Mw/h introducidos en el mercado se venderán al precio más caro aunque se hayan producido a coste cero. Así es como las eléctricas obtienen los “beneficios caídos del cielo”.


Ilustración 1. Precio medio de casación en el mercado (Fuente: https://www.omie.es/es/market-results/interannual/daily-market/daily-prices?scope=interannual)

Desde finales del año pasado los precios de casación no han dejado de batir records históricos (figura 1). Hace un año los precios diarios no superaban los 50 € y este mes se han superado los 120 €/MwH. Una de las causas es el precio del gas natural utilizado en generación eléctrica en centrales de ciclo combinado. Durante la pandemia, los precios de los combustibles fósiles cayeron a plomo. Pero la recuperación de la actividad económica está causando tensiones en los mercados de materias primas y el precio del gas empezó a recuperarse pasado el verano de 2020 (Ilustración 2). Sin embargo el gas natural no está ni mucho menos en máximos históricos y su precio está oscilando dentro de bandas habituales desde el máximo alcanzado en vísperas de la crisis financiera global. Aunque el reciente encarecimiento del precio del gas haya contribuido a la subida del precio de generación esto no basta para explicar por qué estamos en un máximo histórico.



Ilustración 2.Precio del gas natural Henry Hub tomado de https://markets.businessinsider.com/commodities/natural-gas-price

Un mercado fake

La justificación de los elevados precios experimentados en el mercado mayorista de la electricidad también se explica con el histórico aumento del precio en el mercado de emisiones de CO2. Este es un mercado completamente virtual que ha creado la Unión Europea bajo la ilusoria pretensión de que los problemas de emisiones se podrían arreglar con “mecanismos de mercado”. En este mercado la Unión Europea asigna gratuitamente unos cupos de emisiones a las empresas contaminantes. Estas cuotas se reducen anualmente con la finalidad de alcanzar los objetivos acordados en convenios internacionales. Si una empresa no utiliza todo el cupo asignado puede vender los derechos sobrantes a otras empresas que estén dispuestos a pagar por contaminar más. Incluso cuando una empresa no necesita adquirir derechos de emisiones en el mercado la lógica de mercado implica que imputará a su precio final de producción el coste de oportunidad de no venderlos y por tanto el precio del CO2 se incorpora a su precio de oferta. En España el 47,5% de las emisiones de gases de efecto invernadero sobre el total sujeto al mercado de derechos de emisión corresponde a centrales térmicas de combustibles fósiles (Pacce, et al., 2021, p. 9). Si en la oferta eléctrica entra producción de centrales térmicas es obvio que el encarecimiento del CO2 impacta en el precio final de la luz aunque solo una fracción haya causado emisiones de CO2. Recordemos que éste es un mercado marginalista y que todos y cada uno de los kw/h vendidos, se hayan generado con combustibles fósiles o no, van a incorporar ese coste en su precio final.

¿Por qué ha creado la UE este mercado? El argumento es que, de esta manera, los productores de energía no contaminante van a sacar un mayor margen de beneficio y tendrán un incentivo para invertir. En cambio, las industrias más contaminantes tendrán un mayor coste y menor rentabilidad por lo que tendrán un incentivo para invertir en tecnologías que reduzcan sus emisiones o abandonar la actividad.

Este ingenioso sistema ha conseguido que los derechos de emisiones de CO2 se hayan encarecido significativamente desde finales de 2020 y están en máximos históricos, superándose por primera vez, los 57 euros por tonelada de CO2 equivalente en agosto de 2021 (Ilustración 3). La UE ha hecho de aprendiz de brujo y ha conseguido crear un sistema de extracción de rentas a los hogares demoníaco. De esta manera solo las empresas eléctricas se apropian de los beneficios de la producción con energías renovables mientras el consumidor sigue pagando como si toda la producción fuera con no renovables.

De esta manera solo las empresas eléctricas se apropian de los beneficios de la producción con energías renovables mientras el consumidor sigue pagando como si toda la producción fuera con no renovables


Ilustración 3. Precio de futuros de emisión de carbono (fuente: https://www.investing.com/commodities/carbon-emissions)

La causa principal de este aumento de la cotización de los derechos de emisión está en una decisión del Consejo Europeo de acelerar el ritmo de reducción de emisiones de gases de efecto invernadero entre 1990 y 2030 desde el 40 % anterior hasta el 55 %, (una aceleración del ritmo de descenso anual desde el 1,74 % hasta el 2,2 % a partir de 2021). Además, los derechos de emisión se redefinieron como instrumentos financieros, de modo que, desde entonces, los participantes en el mercado no incluyen solamente las empresas excedentarias y deficitarias de derechos de emisión. Es decir, se ha tolerado la entrada de especuladores. Por último se ha exigido la creación de una ‘reserva de estabilidad de mercado’ por monto de 900 millones de euros, un instrumento destinado a hacer frente a posibles perturbaciones en el mercado de derechos de emisión que pudieran generar desequilibrios excesivos entre oferta y demanda, y, por tanto, oscilaciones demasiado bruscas e intensas en los precios. La puesta en marcha de esta reserva se había pospuesto pero se retomó a partir de 2019 (Pacce, et al., 2021, p. 11).

Según un estudio publicado por el Banco de España

el encarecimiento de los permisos de emisión de CO2 explicaría una quinta parte de ese incremento del precio, mientras que los mayores precios del gas representarían la mitad de este [en concreto, 19,6 puntos porcentuales (pp) y 50,3 pp, respectivamente] (Pacce, et al., 2021).

Impuestos clasistas

Aunque el precio negociado en el pool eléctrico fuera 0 tu factura nunca será 0. Eso se debe a que el precio final de la factura de la luz no se fija solo en el pool eléctrico, sino que está compuesta por multitud de partidas, de las cuales muchas son costes regulados por el gobierno y otras directamente impuestos. Una factura eléctrica normal se compone de término de potencia, término de energía, alquiler de equipos, impuesto eléctrico e IVA. De hecho, los costes regulados y los impuestos vienen a representar algo más del 65% del coste de la luz.

La energía eléctrica en España estaba sometida a un IVA del 21% así que, por cada euro que aumenten los costes de producción repercutidos en factura, añádase ese porcentaje. Adicionalmente nos encontramos con el impuesto sobre el valor de la producción de la energía eléctrica, que grava con un 7 % el valor de la generación de todas las centrales. Pero, conociendo el grado de concentración que se da en este mercado no resulta sorprendente que las empresas trasladen, en mayor o menor medida, este impuesto al precio ofertado en el mercado. En este sentido, dado el aumento de la base imponible, según el citado informe del Banco de España, hasta 6,9 puntos porcentuales del incremento observado podrían explicarse por el impacto de este gravamen en el precio de casación (Pacce, et al., 2021). De forma inoportuna, el Gobierno decidió reintroducir en 2020 un nuevo Impuesto Especial a la Electricidad (IEE), que grava el suministro de energía eléctrica para consumo al tipo del 5,11269632%. Si quieren ejemplos de la regresividad del sistema fiscal español no busquen más. Para compensar la escalada de precios el Gobierno ha rebajado, temporalmente, el IVA al 10%. Sugiero que lo deje permanentemente allí o incluso más abajo siempre que intervenga el mercado para asegurarse de que las empresas eléctricas no aprovechen su poder de mercado para apropiarse de esa rebaja en lugar de repercutirla al cliente final.

Facturación por tramos horarios

Esta evolución de los precios coincide con la entrada en vigor el 1 de junio del nuevo sistema de facturación por tramos horarios. El interés en incluir la discriminación horaria de manera obligatoria se debe a la saturación que experimentan las redes de transporte y distribución de electricidad durante las denominadas horas punta. Con el nuevo formato de factura se busca incentivar el traslado de la demanda eléctrica hacia otras horas en las que las infraestructuras están menos usadas. La medida está pensada por ejemplo para que los propietarios de un vehículo eléctrico aprovechen las ‘horas valle’ para recargar el vehículo. Pero la realidad social actual es que la mayoría de la población no dispone de un vehículo eléctrico. Pocos usuarios tienen capacidad real de desplazar su consumo a horarios nocturnos. Al final para la mayoría de las personas utilizar la tarifa de ‘horas valle’ supone, como mucho. poner la lavadora por la noche. El Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico explicaba que esta medida supondría una reducción de la factura de la luz de los pequeños consumidores a medio y largo plazo … en serio.

Márgenes de oligopolio

El modelo de casación de precios carácter marginalista en el mercado mayorista podría ser sustituido por otro modelo. Por ejemplo uno en el que cada participante en el mercado ofertara su propio precio. El problema es que es improbable que el resultado fuera muy distinto al que estamos observando ahora. Las empresas no tratan de cubrir sus costes variables sino de maximizar su beneficio. Siempre habrá oferentes que se vean obligados a ofertar un precio más alto y los demás conocerán esa situación y acercarán sus ofertas al precio más alto por muy bajos que sean sus costes variables. Pero es que esta última afirmación es una perogrullada porque, al fin y al cabo, el mercado de generación son cuatro gatos. Iberdrola, ENDESA y Naturgy representa el 83% de la oferta. Estamos hablando de oligopolios que naturalmente buscan maximizar sus beneficios, trasladando todos los costes al consumidor final, y además conocen perfectamente los costes de cada sistema de generación pues operan en todos ellos. No sería de extrañar que el oligopolio eléctrico encontrara una forma de capturar la rebaja temporal del IVA. Aunque nos visten el pool eléctrico como un mercado estas empresas han conseguido estar en misa y repicando.

El oligopolio eléctrico permite que las compañías encuentren el mix energético que maximiza su beneficio. Una consulta a las cuentas anuales consolidadas de los mayores operadores (Iberdrola, ENDESA y Naturgy) nos permite comprobar que sus márgenes netos oscilan habitualmente entre el 8% y el 11% y eso también procede de las facturas que pagamos los consumidores. De estas facturas también salen los costes de construir las vistosas sedes corporativas y los emolumentos de sus altos directivos. Como los del Sr. Sánchez Galán, presidente de Iberdrola, quien cobra 12,2 millones € cada año, sin duda una merecida compensación por los riesgos que ha asumido como emprendedor en el mercado eléctrico. El mercado eléctrico es un ejemplo de manual de extracción de rentas: un oligopolio que explota de forma inmisericorde su dominio de mercado. La pretensión europea de que el negocio eléctrico opera como un mercado de competencia perfecta o bien es de una ingenuidad pasmosa o forma parte de una conspiración entre políticos y empresas para esquilmar a los consumidores.



Ilustración 4. Cuotas de mercado del mercado eléctrico (Fuente: CNMC)

Transición ecológica regresiva

A los actuales gobernantes se les ha debido olvidar que el mercado se regula. Se han hecho tan entusiastas del libre cambio que ya no encuentran el manual de instrucciones para intervenir en el mercado. A veces se pronuncian como si los mercados fueran instituciones naturales, como los ecosistemas, que se rigen por leyes universales —difíciles de comprender, sí, pero en los que no hay que intervenir para no alterar los equilibrios que se alcanzan espontáneamente en ellos.

Es evidente que el actual mercado no procede de un proceso darwiniano de selección de las especias de generadores de electricidad sino de un diseño institucional muy concreto elaborado sobre las premisas del fundamentalismo del mercado que confía en que los incentivos adecuados darán resultados óptimos. El problema es que Vd., querido lector, y yo, somos quienes ponemos los incentivos.

El mercado de derechos de emisión se justifica por la necesidad de conseguir una transición hacia un mix energético sostenible menos dependiente de los combustibles fósiles. Entre 2017 y 2019 las emisiones de CO2 del sector eléctrico se redujeron un 35% lo cual se presenta como una validación de la eficacia del sistema (Pacce, et al., 2021, p. 16). Impresionante, sí, pero eso no prueba que otro sistema no hubiese producido una transición aún más veloz. Reconocemos la importancia de luchar contra el cambio climático y eso exige un cambio de modelo energético. Pero ¿es necesario hacerlo a costa de una masiva extracción de rentas desde los hogares a los accionistas de las empresas energéticas?

Un Green New Deal

La propuesta del Green New Deal, presentada desde la óptica de la TMM, plantea un modelo de transición alternativo más justo e inclusivo. Es obvio que cambiar el mix energético exigirá costes e inversiones. Pero desde Red MMT podemos imaginar un diseñó alternativo del mercado eléctrico que consiga ese objetivo. La generación y, sobre todo, la distribución eléctrica encajan bastante bien en la definición de monopolio natural. Podríamos nacionalizar las empresas eléctricas, pagando un precio justo a sus actuales accionistas —no analizaremos ahora cuál sería éste pero no debería ser la cotización actual en los mercados que descuentan rentas de monopolio, esas que precisamente tratamos de eliminar—. No lloren por los accionistas; al fin y al cabo el accionista de ENDESA es una empresa estatal italiana. Una empresa pública podría asumir la misión de cobrar la luz a precios que reflejaran los costes reales de producción sin necesidad de generar beneficios para retribuir a sus accionistas. Tampoco necesitaría “incentivos” para realizar las inversiones en plantas de generación que empleen energías renovables ya que hacer esas inversiones podría resultar de una decisión política adoptada en las Cortes Generales. La transición sería más rápida y la luz, un bien básico de primera necesidad, saldría más económica. En este modelo también se prescindiría del mercado ficticio de emisiones, los dividendos de los accionistas, los costos de las sedes corporativas, los ejecutivos parasitarios y otros gastos suntuarios. La financiación de las inversiones en generación renovable se podría realizar desde el Estado, ya con inyecciones de capital, ya con préstamos desde un banco público de desarrollo industrial. Estas inversiones se podrían amortizar gradualmente con un pequeño recargo por Kw/h en la factura. Si todavía fuera necesario incorporar algo de producción basadas en combustibles fósiles y se imputara el coste del gas natural al Kw/h el precio de la luz seguiría experimentando oscilaciones como consecuencia de las variaciones en el precio del hidrocarburo, pero atenuadas porque se utilizaría un promedio de los costos de generación, no el costo marginal.

“La solución es más Europa”

Es dudoso que dentro del marco institucional de la UE esta propuesta fuera viable. La propia ministra de transición ecológica responsabiliza a Europa de la incesante subida de la electricidad y asegura que la UE

no tiene la menor intención de introducir cambios marginalistas (…) Europa está satisfecho con el mercado que hay ahora y no quieren cambiar el modelo porque creen que es eficiente y simple, y sirve para desplazar las decisiones de inversión en muchos países europeos que van por detrás de nosotros en la transformación del sistema energético, y nosotros creemos que esto no es razonable, que los consumidores deben beneficiarse ya del menor coste de las energías renovables y no seguir pagando toda la energía al precio más alto que es el combustible fósil que además debe que pagar por el CO2 (Cadena SER, 2021).

Como siempre, la solución para todos los problemas es “más Europa” … para los beneficios de las eléctricas. Nos queda la duda de saber si a los tecnócratas de Bruselas y a los políticos neoliberales les mueve un fundamentalismo de mercado del tipo “sostenella y no enmendalla” o intereses inconfesables. Pero es conocida la predilección de los políticos retirados por los consejos de administración de empresas energéticas.

También hay que recordar que declarar impotencia, como hace el Gobierno de España, ilustra perfectamente lo que Grande llamó la ‘paradoja de la debilidad’. La necesidad de cumplir con los tratados y compromisos europeos aumenta la autonomía de funcionarios y gobernantes respecto a los intereses de la población (Grande, 1996) a la vez que se alega impotencia… como hace la ministra. Los corazones pétreos de los tecnócratas de Bruselas son insensibles a la pobreza energética, la irritación de los votantes españoles y el enojo de los socios menores del Gobierno. Pero que sepamos España tiene asiento en el Consejo Europeo donde, en coalición con otros estados europeos, podría patalear, abominar y gritar hasta que consiguiera un cambio de modelo.

La conversación que imaginamos al principio probablemente nunca se haya producido y además sería ilegal. Pero no es necesaria. El bolsillo izquierdo sabe lo que quiere el bolsillo derecho porque ambos quieren lo mismo. Por favor, que siga la transición energética, pero con un poquito de combustibles fósiles en el mix.

Referencias

Cadena SER, 2021. El Gobierno sigue buscando fórmulas para bajar la factura de la luz pero no ve realista intervenir el mercado. [En línea] Available at: https://cadenaser.com/programa/2021/08/12/hoy_por_hoy/1628749830_616257.html
[Último acceso: 17 Agosto 2021].

Grande, E., 1996. The state and interest groups in a framework of multi‐level decision‐making: The case of the European Union. Journal of European Public Policy, pp. 3:3, 318-338.

Pacce, M., Sánchez, I. & Suárez-Varela, M., 2021. EL PAPEL DEL COSTE DE LOS DERECHOS DE EMISIÓN DE CO2 Y DEL ENCARECIMIENTO DEL GAS EN LA EVOLUCIÓN RECIENTE DE LOS PRECIOS MINORISTAS DE LA ELECTRICIDAD EN ESPAÑA, Madrid: Documentos Ocasionales nº 2120.

sábado, 3 de abril de 2021

Observatorio de los balances sectoriales: 4º trimestre de 2020

 

Como viene siendo habitual analizamos la evolución de los balances sectoriales de la economía española que el Instituto Nacional de Estadística (INE)  publica cada trimestre.

Teoría

Partimos de la relación entre algunas magnitudes macroeconómicas recogidas en la contabilidad nacional. El Producto Interior Bruto (PIB) es la suma de todos los bienes y servicios que produce una economía en un año. Estos se destinan al consumo, el gasto público, las exportaciones o la inversión. Escrito en forma matemática podemos establecer la siguiente ecuación para el PIB desde el punto de vista del gasto.

PIB≡C+G+X+I-M

Donde C= Consumo, G=Gasto público, X= exportaciones, I= inversión y M=Importaciones. Observen que en la ecuación del PIB utilizamos el símbolo ≡ que expresa una identidad.

Por otra parte todos los gastos tienen que ser forzosamente el ingreso de alguien. Por tanto el PIB es igual a las rentas de todos los agentes que han participado en el proceso productivo:

Cuando queremos estudiar el ahorro o desahorro de sector una magnitud más conveniente es la Renta Nacional Bruta (RNB), que es igual al PIB más las rentas primarias (alquileres, dividendos, royalties, intereses, salarios por trabajos realizados para no residentes) percibidas por el uso de nuestros factores productivos en el extranjero menos las rentas primarias pagadas a extranjeros. Es decir:

RNB≡PIB+Rx≡C+G+X+I-M+Rx

Restando los impuestos netos de subvenciones “T” sobre la producción y las importaciones y reorganizando los términos obtenemos la siguiente expresión:

(RNB-C-T-I)+(T-G)≡+(X-M+Rx)

El primer término entre paréntesis representa la capacidad de financiación o el ahorro neto del sector privado (es decir, lo que queda de su renta disponible después de realizar inversiones y gasto en consumo), el segundo es simplemente el déficit público y el tercero el saldo de la balanza por cuenta corriente (balanza comercial más rentas netas procedentes del extranjero).  Por consiguiente el ahorro nacional tiene que ser igual al saldo de la balanza por cuenta corriente.

Si pasamos el término de la derecha a la izquierda la ecuación necesariamente es idéntica a cero. En definitiva unos sectores pueden tener una capacidad y otros una necesidad de ahorro pero el saldo de todos tiene que ser forzosamente igual a cero.

(RNB-C-T-I)+(T-G)+(M-X-Rx)≡0

 

En definitiva unos sectores pueden tener una capacidad y otros una necesidad de ahorro pero el saldo de todos tiene que ser forzosamente igual a cero.

Datos del cuarto trimestre de 2020

En el sistema de cuentas económicas nacionales se emplea los términos ‘necesidad o capacidad de financiación’ de los sectores institucionales para referirse al ahorro o desahorro neto (ahorro bruto=renta disponible-consumo; ahorro neto=ahorro bruto – inversión) de cada uno de ellos. Según el INE durante 2020 la evoluación de la capacidad o necesidad de financiación de los sectores fue la que se detalla en la siguiente tabla.

Sector institucional
2020 T1
2020 T2
2020 T3
2020 T4
2020
 Hogares
-  4,573
           56,146
-   3,772
     26,892
    74,693
 Sociedades no financieras
             5,220
             3,497
             3,418
           10,799
           22,934
 Instituciones financieras
             8,260
             4,090
             6,142
           16,313
           34,805
 Sector privado
          8,907
        63,733
          5,788
        54,004
      132,432
 Administraciones públicas
-  9,167
-  61,589
-   2,897
-  47,525
-  21,178
 Sector exterior
           260
-   2,144
-   2,891
-  6,479
- 11,254

Datos en millones de euro. Fuente: INE

La serie temporal desde 1999 en porcentaje del PIB se refleja gráficamente agregando los sectores institucionales privados nacionales (hogares, sociedades no financieras e instituciones financietas) en la siguiente figura.

Serie temporal de la identidad de balances sectoriales desde 1999 hasta el 4º trimestre de 2020.

Análisis de los datos

Dado que en otros posts hemos analizado los balances sectoriales de trimestres anteirores nos limitaremos en esta ocasión a analizar los de los hogares para el último ejercicio y trimestre de 2020 en el contexto de un ejercicio marcado por la crisis económica pandémica.

Salta a la vista que el año ha sido extraordinario por el ahorro sin precedentes en el sector privado, que se corresponde con un déficit de las administraciones públicas igualmente inaudito y un pequeño superávit por cuenta corriente con el resto del mundo. Evidentemente este es el reflejo de un año en el que los hogares no han podido o han decidido no consumir parte de su renta disponible. La altísima tasa de ahorro evidentemente es la contrapartida del colapso observado en el producto interior bruto (-11% en términos reales) respecto a años anteriores. Si no hay consumo ni inversión obviamente las empresas no tienen ventas.

En cuanto a los hogares el INE nos informa de que el valor añadido bruto generado por éstos disminuyó un 8,9% en el cuarto trimestre respecto al mismo periodo de 2019 (recuerden que hay hogares que viven de actividades económicas y no de rentas salariales). El excedente de explotación y la renta mixta bruta (la parte del valor añadido generado por los hogares que no va a pago de salarios de los empleados de los hogares e impuestos netos de subvenciones sobre la producción ) del sector bajó un 9,2%. A esto se añade  el descenso en la remuneración a cobrar por los asalariados (−4,0%) y del 5,9% en las rentas de la propiedad a percibir (intereses, dividendos, etc.).

Así pues, pese a las medidas de sostenimiento de rentas que el Gobierno no deja de anunciar triumfalmente muchos hograes han experimentado una sustancial caída de su renta disponbile. Así, si a estas cifras añadimos los flujos de distribución secundaria de la renta (impuestos sobre la renta y el patrimonio, cotizaciones y prestaciones sociales y otras transferencias corrientes), se concluye que en el cuarto trimestre de 2020 la renta disponible bruta de los hogares cayó un 3,4% respecto al mismo período del año anterior. Obviamente esto no nos dice nada acerca de cómo se ha repartido esta caída entre los hogares.

pese a las medidas de sostenimiento de rentas que el Gobierno no deja de anunciar triumfalmente muchos hograes han experimentado una sustancial caída de su renta disponbile

Al mismo tiempo el consumo final de los hogares ha caído estrepitósamente un 11,2% por lo que no resulta sorprendente que la tasa de ahorro bruto (renta disponible menos consumo final) haya alcanzado máximos históricos, sobre todo durante el segundo trimestre de 2020 coinciendo con el primer y más riguroso Estado de Alarma.

Ahorro de los hogares en porcentaje sobre la renta disponible. Fuente INE.

 

En definitiva los hogares han alcanzado una tasa de ahorro neto (capacidad de financiación)  histórica del 14,8% de su renta disponible durante 2020.

Tasa de ahorro anual de los hogares. Fuente: INE

Pese a disponer de mayor capacidad de ahorro, la inversión de nuestros hogares sigue en mínimos históricos aunque ha repuntado un poco en los últimos trimestres. Por tanto la capacidad de financiación de los hogares ha alcanzado niveles que tampoco tienen precedentes.

Inversión de los hogares Porcentaje sobre la Renta Disponible Bruta trimestral Corregido de efectos estacionales y de calendario. Fuente INE

 

Capacidad (+) o necesidad (-) de ahorro de los hogares. Fuente: INE

 

La siguiente tabla permite entender la aritmética de las variables que hemos analizado para este sector.

Cuentas de los hogares e instituciones sin fines de lucro al servicio de los hogares. Fuente INE.

En otro post analizaremos el comportamiento de los otros dos sectores que integran el sector privado, sociedades no financieras e instituciones financieros, pero éstos también han registrado aumentos en su capacidad de financiación.

La evolución del ahorro neto de los hogares implica que sus balances gozan de una liquidez envidiable (para aquellos que no han perdido su fuente de ingresos, claro está). Estos fondos seguirán disponibles en el momento en el que haya un cierto retorno de la normalidad, momento en el que las familias podrán volver a disfrutar de vacaciones, el ocio nocturno o las compras de nueva ropa y bienes duraderos pero, sobre todo, recuperen la confianza para gastar. La incertidumbre generada por la crisis pandémica sin duda es un factor adicional que deprime el consumo.

Cabe preguntarse qué sector está aportando los activos financieros en los que se están materializando los ahorros netos del sector privado doméstico. La contrapartida  es fundamentalmente el déficit de las administraciones públicas (AAPP) puesto que la contribución del sector exterior, con un pequeño superávit por cuenta corriente, es escasas y se puede atribuir al enfriamiento del comercio internacional y a la caída del consumo e inversión domésticos.

Podríamos congratularnos de que la suspensión de las reglas del Pacto de Estabilidad y Crecimiento de la UE hayan hecho posible que el Estado se endeude creando un colchón para las familias y empresas ante la situación de emergencia pandémica. Sin embargo hemos  sido crítidos con la insuficente disposición del Gobierno del Sr. Pedro Sánchez a adoptar medidas de gasto discrecional más ambiciosas. El aumento del endeudamiento público parece ser más bien el resultado del funcionamiento de los llamados estabilizadores automáticos –los aumentos de gasto público derivados de la necesidad de atender prestaciones sociales en situaciones de crisis; las caídas en la recaudación que resultan de la depresión en la actividad económica– que de políticas fiscales de carácter discrecional.

Recordemos que el déficit público, per se, no nos dice nada acerda del posicionamiento fiscal de un gobierno. El déficit puede aumentar en una crisis debido al funcionamiento de los establizadores automáticos sin que el Gobieno tome ni una medida extraordinaria para responder. Nos dan más información acerca del posicionamiento fiscal las medidas de carácter discrecional. De la comparación de los datos de 2020 y 2019 en la tabla que recoge la cuenta no financiera de las administraciones públicas, que facilita el INE y reproducimos más abajo, podemos colegir que la mayor parte de la disminución de la renta disponible de las AAPP en 2020 se debió a caídas en la recaudación de impuestos sobre la producción y las importaciones netos de subvenciones (-3.205 millones de euro), impuestos corrientes sobre la renta y el patrimonio (-1.559 millones de euros), prestaciones sociales (-5.977 millones de euros) y transferencias corrientes netas que ha dejado de cobrar (-1.815 millones €).

Ha habido un cierto debate entre la ministra de Economía, Nadia Calviño, y la Comisión Europea a raíz de la publicaicón de un informe del Banco Central Europeo en el cual éste considera que es  “España, el país de la eurozona que menos apoyo fiscal prestó a la economía en 2020”. Leemos que

los autores del informe del banco central reconocen la dificultad de discernir los límites entre medidas discrecionales y estabilizadores automáticos en algunos casos, como el tratamiento de los Expedientes de Regulación de Empleo (ERTE). La Comisión Europea los considera parte de la actuación de los estabilizadores automáticos, reduciendo así el esfuerzo presupuestario de España al 1,3% desde el 5,5%.

 

los autores del informe del banco central reconocen la dificultad de discernir los límites entre medidas discrecionales y estabilizadores automáticos en algunos casos, como el tratamiento de los Expedientes de Regulación de Empleo (ERTE). La Comisión Europea los considera parte de la actuación de los estabilizadores automáticos, reduciendo así el esfuerzo presupuestario de España al 1,3% desde el 5,5%

En cambio

el Ministerio de Asuntos Económicos y Transformación Digital” –que dirige Calviño– “estima el apoyo fiscal en un 5,5% del PIB, ya que en ese cálculo sí se recoge el esquema de los ERTE, que incluye la exoneración de cotizaciones a la Seguridad Social, así como el fondo a las regiones por el Covid de 16.000 millones de euros.”

Es cierto que, dado que es la primera vez que el Gobierno de España arbitra una medida de subvención de los Expedientes de Regulación Temporal de Empleo, podría considerarse este gasto un esfuerzo de carácter discrecional. Pero estamos seguros de que estas prestaciones están para quedarse y que deben tratarse en lo sucesivo como parte de los estabilizados automáticos.

Por otra parte el aumento de las remuneracoins a pagar a los asalariados aumentan un 5,7%. Restando las revisiones automáticas de salarios, quizá esto refleje la necesidad de contratar personal sanitario para gestionar la crisis pandémica aunque es una suposición, lo cual también podría incluirse en el catálogo de medidas discrecionales. El gasto en consumo final, que también podría indicar una cierta voluntad de ejercer políticas de estímulo discrecionales, aumentó un 6,4% respecto al año anterior.

Desconocemos el desglose de las transferencias netas de capital a pagar, pero puede suponerse que una parte sean subvenciones a empresas y otros entes para gestionar la emergencia pandémica o situaciones de crisis empresarial y otra se destine a la UE (por ejemplo para financiar la compra de las vacunas COVID-19 que gestiona la Comisión Europea). Quizá también se puedan considerar en parte medidas de carácter discrecional.

Sin embargo, ante la magnitud del descalabro económico experimentado por España, estos aumentos de gasto discrecional se nos antojan exceisvamente tímidos. Asimismo el escaso aumento de la inversión pública (formación bruta de capital fijo) nos sugiere que las AAPP españolas están a la expectativa de que caiga el maná del cielo en forma de fondos Next Generation EU. El gobierno del Sr. Pedro Sánchez parece remiso a actuar con decisión ante la mayor catástrofe sanitaria y económica de nuestra generación.

En el observatorio del tercer trimestre ya comentamos además que parecía que el Gobierno decidió retirar todos los estímulos a nuestra economía, suponemos que confiando en que la “salvación de la temporada turística” permitirían una recuperación milagrosa.

En conclusión, en el caso de las AAPP españolas, el extremado conservadurismo fiscal de los ministros Calviño, Montero y Escrivá, ha perpetuado los viejos reflejos de las políticas de austeridad y ha limitado enormemente el esfuerzo que debía haber hecho el Estado para impedir un colapso de la Economía, recuperar el deteriorado sistema sanitario que a duras penas a podido afrontar la panemia y sentar las bases para una fuerte recuperación económica. Da la impresión de que están esperando a unos fondos que, como hemos analizado en el Observatorio Lost Generation EU, aún tardarán en llegar. Ciertamente no los esperamos para 2021.

AAPP

Cuenta no financiera de las administraciones públicas de 2020 y 2019. Fuente: INE

Otros posts que pueden ayudar a entender la relación entre balances sectoriales.

http://www.redmmt.es/la-identidad-los-balances-sectoriales/ 

http://www.redmmt.es/entender-la-importancia-de-los-deficits-fiscales-analisis-grafico-de-la-relacion-macroeconomica-entre-ingresos-y-gastos/